La resistencia a la Reforma Educativa se explica en buena medida por el interés de las cúpulas sindicales (tanto del SNTE como su disidencia la CNTE) para mantener el control de las plazas que han disfrutado hasta la fecha. Están dispuestas a lo que sea.

La detención de Elba Esther Gordillo fue importante para abrir paso a la Reforma Educativa, pero ésta se encuentra lejos de ir en caballo de hacienda. Los intereses que toca la reforma son muchos y poderosos. Un enorme monstruo burocrático se resiste. En Oaxaca y Guerrero muestra una cara visible que no tarda de revelarse en el resto del país con el riesgo de que los gobiernos se doblen una vez más para evitarse llamaradas que suponen incontrolables.


Como muy pocos, el investigador Carlos Ornelas ha estudiado el fenómeno de la “colonización” de las instituciones educativas. Plantea que de forma deliberada la “camarilla” del SNTE buscó imponer sus cuadros en la educación básica mexicana, asentándose y gravando “su cultura al pueblo colonizado” a partir de la “segregación política (ser o no normalista, por ejemplo), [el] mestizaje y [la] aculturación”. A cambio de estabilidad política y votos, los gobiernos tanto federales y estatales cedieron a la ocupación del sindicato en las funciones educativas.

Según un informe interno de la SEP, en 2008 al menos once secretarios de Educación estaban ligados al SNTE. Para 2013, la periodista Sonia del Valle del periódico Reforma (quien ha dado puntual seguimiento a esta colonización) detectó solo seis titulares provenientes de las filas de las secciones sindicales, aunque 22 subsecretarías de Educación Básica están en manos de ex líderes sindicales o maestros sindicalizados (Reforma, 25/3/13). Los presupuestos educativos de estos estados superan los 250 mil millones de pesos anuales.

Son notables las declaraciones de exfuncionarios que vieron de cerca el modus operandi. Lorenzo Gómez Morín, quien se desempeñara como subsecretario de educación básica en el gobierno de Fox, reconoció el control del sindicato en la operación del sistema educativo, “particularmente del subsistema de recursos humanos […] el control de plazas, sustitución de plazas, las prestaciones locales”, así como la colocación de secretarios de educación afines al sindicato para informarse de las medidas de alto nivel y que el sindicato “tuviera de facto poder de veto a las decisiones” de la autoridad educativa (Reforma, 26/3/13). Por su parte, el exgobernador de Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía, detalló en una columna la petición que recibió por parte de la sección 7 del SNTE, controlada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE):

“Queremos pedirle -me dijeron- la Subsecretaría de Educación Básica para alguno de nuestros compañeros y tres direcciones más de ese mismo nivel”. “Me parece una propuesta interesante -les respondí-, siempre y cuando sea recíproca. Yo quisiera la Secretaría General del Sindicato y tal vez la de Conflictos, también para alguno de mis compañeros”. Como no esperaban esa reacción se ofendieron.

La colonización también fue favorecida por el Reglamento General de las Condiciones de Trabajo de 1946 donde se estableció que los puestos de director y supervisor serían nombrados por comisiones mixtas de escalafón sindicato-“gobierno” convirtiéndolos en puestos sindicalizados de base y no de confianza. Especialistas como Gilberto Guevara Niebla han apuntado que este arreglo “tiene efectos paralizantes sobre la operación del sistema escolar” y borra toda línea de autoridad dejando un gran poder de arbitraje al delegado sindical. Cabe señalar que por ley la mitad de las plazas docentes se han otorgado al sindicato y la otra mitad al gobierno (ahora sabemos, con la mayoría de los puestos clave en manos del sindicato).

Un caso extremo de colonización se dio en Oaxaca. El 28 de octubre de 1992 el entonces gobernador Heladio Ramírez firmó un acuerdo que dio a la sección XXII del SNTE (actualmente controlada por la CNTE) el control de los nombramientos del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO). A la fecha, acorde con funcionarios consultados, el 98 por ciento de los burócratas actuales de la IEEPO fueron nombrados por la CNTE.

De esta forma, al momento de protestar por las decisiones de la IEEPO los maestros oaxaqueños quedan atrapados por un conflicto de interés. En el Informe correspondiente a la Cuenta Pública 2011, la Auditoría Superior de Oaxaca encontró que 44% de su muestra auditada fueron desviados al pago a comisionados al sindicato y a tareas ajenas a las educativas, a trabajadores ausentes, a pagos de personal no comprobados, entre otros. Por su parte, la Auditoría Superior de la Federación detectó desvíos por 631 millones 991 mil pesos por conceptos similares. Es notable que en 2012 los maestros de la CNTE realizaran 29 bloqueos, 68 manifestaciones, 36 marchas, 1 paro, 14 plantones y 35 tomas de oficina y en ninguno de los casos se reclamaran las irregularidades que después se detectaron en la fiscalización del gasto.

La resistencia a la Reforma Educativa se explica en buena medida por el interés de las cúpulas sindicales (tanto del SNTE como su disidencia la CNTE) para mantener el control de las plazas que han disfrutado hasta la fecha. Están dispuestas a lo que sea. En pleno inicio de periodo vacacional la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) dio prueba de su poder al bloquear la Autopista del Sol. Luego de seis horas despejó el camino ante la promesa del gobernador de someter a la consideración del Congreso local una contrarreforma educativa. En sus puntos más reveladores, la CETEG demandó que se otorguen “plazas automáticas de base a los egresados de las normales públicas del estado” y se “continúen otorgando las promociones a los cargos de dirección y supervisión, a través de la Comisión Estatal Mixta de Escalafón en vigor”, es decir, bajo el control sindical.

El gobierno de Guerrero quiso trasladar el conflicto al Congreso local al presentar la propuesta del CETEG como iniciativa de ley. El de Oaxaca lo quiso trasladar al Congreso de la Unión al presentar en la Cámara de Diputados las propuestas de la sección XXII. El sindicato no mordió el anzuelo y seguirán sus movilizaciones como acostumbran hasta tener la garantía de que prevalecerán sus reivindicaciones. En el resto del país, es previsible que las burocracias educativas en manos del sindicato busquen descafeinar los efectos de la reforma, ocupando puestos clave para el control de expedientes, procesos y presupuestos. En suma adaptándose sin hacer enojar al gobierno para mantener privilegios beneficiándose del radicalismo de sus colegas de Oaxaca, Guerrero y Michoacán. Los gobiernos estatales se harán de la vista gorda a fin de mantener la estabilidad política.

Es natural que la clase política tenga el interés de maximizar ganancias políticas minimizando sus costos. Ello ha llevado a que en el pasado toda reforma educativa sea primordialmente un atole con el dedo. Los resultados educativos de estas prácticas demuestran que no es el camino a seguir. Como los gobernantes no siempre tienen suficientes incentivos para modificar comportamientos, es urgente que la sociedad civil en cada uno de los estados sea más incisiva en la vigilancia de los procesos de colonización en las secretarías de educación locales. De otro modo, la historia se seguirá repitiendo.

Perfil de Alberto Serdán tuitea, busca cifras y las usa para entender lo que le rodea. Con maestría en Políticas Sociales e interés en saber cómo le va a los Pumas cada fin de semana, actualmente trabaja para cambiar las reglas en el sistema educativo (su reciente pasión). Tiene varias vidas paralelas a favor del involucramiento ciudadano en asuntos de interés público.