El Banco Santander cerrará 700 sucursales tras anunciar la fusión por absorción de sus filiales Banesto y Banif (banca privada). La integración en la casa matriz supondrá, además, la desaparición de la marca de ambas.

De acuerdo a la entidad que dirige Emilio Botín, la fusión se completará el año que viene y que generará unas sinergias de 520 millones de euros al tercer año. La información fue trasladada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).


En la operación, que se enmarca dentro del proceso de reestructuración del sector financiero español, Santander tendrá una red de 4,000 sucursales bajo una misma identidad corporativa. Además, los ahorros de costes procederán de la integración de los servicios centrales y del cierre de 700 sucursales de las 4,664 con las que cuentan los tres bancos.

De este modo, la cuota de mercado de oficinas de Santander en España pasará del 10% de 2008 al 13% en 2015, ya que la reducción de oficinas prevista es “muy inferior” a la que se está produciendo en el mercado, según el banco.

Santander destacó que la optimización de la red supondrá una reducción en el número de empleados, que se hará “de manera progresiva y sin medidas traumáticas mediante la recolocación en otras unidades del grupo Santander tanto en España como en el extranjero, la rotación natural de plantillas y las bajas incentivadas”.

La propuesta de absorción de Banesto ha sido aprobada por el Consejo de Administración del banco Santander, que posee un 89.74% de la entidad.

La fusión producirá un ahorro de costes del 10%, lo que supone 420 millones de euros al tercer año. Adicionalmente, se espera un aumento de los ingresos de 100 millones. Por tanto, las sinergias totales ascenderán a 520 millones de euros antes de impuestos, anuales y a partir del tercer año. La fusión agrega valor desde el primer momento, mejorando el beneficio por acción en un 3% al tercer año.