Víctimas de 34 historias se han unido a una campaña llamada “I demand a plan“ (Exijo un plan), ante la ola de violencia con armas de fuego en EU, que llegó a su mayor punto con el asesinado de 20 niños en una escuela en Newtown, Connecticut.
La presentación de la campaña se realizó en NY, encabezada por el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, así como familiares y víctimas, tres días después del ataque en la escuela Sandy Hook y después de que el presidente Barack Obama dijo que el país necesita cambiar.
Las historias, que pueden ser vistas en una página web, cuentan en video los “casos de quienes sus vidas han sido marcadas para siempre por estas tragedias”.
Uno de los casos es de Annate Nance. Su hijo Blair viajaba en un autobús escolar, en 2007, cuando murió por disparos de arma de fuego, al proteger a otro estudiante. El fuego se originó en una discusión entre pandillas. Los responsables fueron identificados como Michael Pace y Kevin Jones, ninguno de los dos tenía edad para portar armas.
Otra historia es la de Tracey Lane. Su hijo Jarett fue asesinado en un tiroteo, también en 2007, cuando un sujeto disparo contra estudiantes y maestros. El responsable fue declarado como mentalmente enfermo y se le prohibió la compra de armas.
























