El presidente estadounidense Barack Obama dio este martes todo su respaldo al proyecto de ley para reintroducir una prohibición para la tenencia de armas de asalto, tras la masacre ocurrida el viernes en una escuela primaria de Connecticut (noreste).
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que el presidente apoyará la iniciativa propuesta por la senadora demócrata Dianne Feinstein para prohibir este tipo de armas, que define a ciertos tipos de armas semiautomáticas con cargadores removibles.
Este martes, los estudiantes regresaron a los colegios en Newtown, cuatro días después de que un joven matara a 26 personas y desatara un debate nacional por el control de armas.
La escuela primaria Sandy Hook, donde Adam Lanza asesinó a 20 niños de entre 6 y 7 años junto con seis profesoras y empleados de la escuela, seguirá cerrada.
En el colegio, una escena activa de crimen, la policía entraba y salía cruzando la fila de 26 árboles de Navidad que los visitantes han decorado con animales de peluche, flores y globos en homenaje a las víctimas.
Cuando los estudiantes de Sandy Hook vuelvan a la escuela, lo harán al colegio secundario de Chalk Hill, un edificio en desuso ubicado en la cercana localidad de Monroe, donde un cartel frente al lugar dice “!Bienvenida Escuela Primaria Sandy Hook!”.
La policía advirtió que podrían pasar meses para que finalice la investigación, que sufrió un revés ya que Lanza destruyó el disco duro de su computadora para borrar la información, dijo el New York Times citando a un oficial de las fuerzas del orden.
El resto de las escuelas de Newtown reabrieron con psicólogos y policías presentes, aunque no estaba claro cuántos de los 4,700 estudiantes de la localidad acudirían.
“Va a ser horrible, hacer las cosas que solíamos hacer”, dijo Miguel, de 16 años, quien se detuvo en una tienda de rosquillas cuando se dirigía hacia la escuela secundaria de Newtown. “Habrán muchas lágrimas”, agregó.
La masacre de los niños conmocionó a los estadounidenses, que ya se han acostumbrado a tiroteos, y llevó a varios congresistas a pedir mayores restricciones a la posesión de armas.
























