Un par de niños con gorritas blancas pasearon hoy a bordo del papamóvil de Francisco por la Plaza de San Pedro, antes de la audiencia general que congregó a más de 25 mil personas.

Durante su ya acostumbrado recorrido entre las vallas que contienen a la multitud, el líder católico pidió detener el vehículo blanco y tras saludar a un grupo de infantes italianos de colegios religiosos invitó a dos de ellos a acompañarlo.

Los pequeños, de 8 y 10 años, se acomodaron en el papamóvil mientras continuaba su marcha con el pontífice que bendecía, saludaba a la gente y besaba a numerosos bebés.

“¿Les gustó la excursión?” , señaló al final Jorge Mario Bergoglio a sus pasajeros, con los cuales había intercambiado varias palabras a lo largo del recorrido e incluso les recomendó agarrarse bien para no caerse.

Cada semana el Papa sorprende con sus gestos y su cercanía desde el papamóvil. En la audiencia del 9 de abril saludó a un viejo amigo en el mismo papamóvil y bromeó con un joven al cual le respondió a sus gritos de “Francisco, eres el único” .

Ya en enero pasado Fabián Báez, un sacerdote argentino de Buenos Aires, subió al papamóvil en la audiencia por invitación de su antiguo arzobispo.

En su momento Báez dijo a Notimex que Francisco le confesó que la idea de invitarlo a subir al vehículo le vino de improviso y que mentalmente le pidió a Dios orientación para saber si era su voluntad.

Entonces, cuando volvió a pasar por ese lugar, lo consideró un “signo divino” y decidió pedirle que lo acompañase en un paseo por la Plaza de San Pedro.