Maricarmen Cortés, especialista en temas económicos y financieros, al referirse a la admisión del proceso del concurso mercantil de Oceanografía por parte del juez Felipe Consuelo Soto, recordado por su labor en el caso Mexicana, recordó que éste fue el juzgador responsable de que se modificara la Ley de Concursos Mercantiles, ya que cuando estaba al frente del proceso de la aerolínea, tuvo la ocurrencia de parar el reloj.

En el noticiero de Paola Rojas, indicó que ahora la empresa cuenta con cinco días hábiles para inconformarse o para presentar la información correspondiente, pero recordó que la administración de Oceanografía actualmente está a cargo del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), cuya principal labor será demostrar que es necesario el proceso en cuestión no para declararse en quiebra, sino para que pueda reestructurar sus adeudos y mantenerse en operación.

“El concurso mercantil no necesariamente implica la quiebra, en el caso de Mexicana sí porque dejó de operar; en el caso de Oceanografía lo que se busca es que la empresa tenga una salida razonable a sus pasivos, por lo pronto se dejan de pagar, se queda como lo que le llaman suspensión de pagos dentro del proceso de concurso mercantil y se inicia una investigación a fondo de la situación de la empresa y luego ya un acuerdo, que puede ser entre los acreedores para sacar adelante a la empresa y que siga operando ya limpia y con menores problemas”, abundó.

Respecto a lo que ocurrirá con los trabajadores, la analista resaltó que los trabajadores de Oceanografía continuarán percibiendo su salario puntualmente, ya que a diferencia de lo ocurrido con Mexicana de Aviación, ésta entidad económica continúa con sus operaciones y como uno de los principales proveedores de Petróleos Mexicanos.

“Como está en concurso mercantil, los acreedores tienen que negociar, tienen que negociar con el juez y tienen que llegar a un acuerdo sobre cuánto van a perder de sus pasivos. O sea, cuando una empresa entra en concurso mercantil, implica que no puede pagar su deuda, que sus deudas son mayores que sus activos, que puede salir adelante como muchas otras empresas han salido y que mientras esté en concurso mercantil, no corren los intereses de la deuda”, explicó.

Asimismo, destacó que uno de los aspectos más interesantes es que éste será de los primeros concurso que se realizarán bajo el esquema contemplado en la nueva Ley de Concursos Mercantiles.

Finalmente, refirió que para Banamex esto puede implicar una pérdida mayor, en caso de que la empresa se quedara con menores posibilidades de pago y fuera a quiebre, aunque señaló que este es un panorama sumamente complejo, ya que Oceanografía cuenta con una importante cantidad de activos que le permitirían salir adelante.