Si leen esta columna por la noche es que todo sigue en pie y el mundo continúa su marcha. Los agoreros interesados en que todo alrededor termine, basándose en el supuesto de una “profecía maya” –en realidad se trata de avanzados estudios de Cosmografía que tenían, obviamente, un límite temporal sin que ello signifique, por derivación, la extinción de la humanidad, como todos los estudiosos y buena parte de los habitantes de la península saben-, fallaron como lo hacen los demagogos que compran espacios en medios masivos para hacerse propaganda a costa del dinero de los demás, costumbre arraigada por los viejos conservadores que hoy conforman la derecha mexicana. Mienten todos para manipular conciencias y dejarnos en la indefensión, sin argumentos por falta de informaciones precisas, ante los sabios manipuladores de exportación.
Quizá por lo anterior, los calderón –minúsculas-, lograron que mantuviera impunidad su gran operador, el catalán Antonio Solá Recquer, a quien el ex mandatario nombrado le regaló la nacionalidad mexicana por si sus adversarios pedían que se le señalara como persona “non grata” –por desgracia, ni siquiera se levantó un solo índice contra él-, luego de sus intromisiones extralegales en la todavía reciente campaña presidencial lo que obliga a plantear si los extranjeros, sin derecho a voto, tienen aval jurídico para convertir la pugna electoral en un mar rebosante de sanguijuelas con miras a ahogar en el mismo a los mexicanos ignorantes y poco doctos en la materia; esto es, como si todavía fuéramos una nación de tribus propias para recibir a los neoconquistadores cual si se tratase de enviados de Quetzalcóatl, Kululkán o éste mismo. Penoso que sigamos en este deplorable papel de sumisos.
Fatalidad, de verdad, es que un ex mandatario se vaya sin el menor propósito de aclarar las cuentas negras de su deplorable administración y aterrice en Nueva York para plantarse en Harvard, en la escuela John F. Kennedy para ser exactos, como si con ello alcanzar el refugio que pretende merecer por sus servicios a la gran potencia del norte: y eso porque dejó a México con mayor dependencia y menos soberanía a costa de los mexicanos silenciosos que jamás alzan las voces y hasta defienden gestiones deslumbrados cuando el protagonista principal de Los Pinos anuncia la construcción de un puente, por ejemplo el Albatros que une a Morelia con Lázaro Cárdenas sobre la presa “El Infiernillo” para facilitar así el desembarco y el tránsito de estupefacientes en el mencionado puerto michoacano en donde cada vez se transita con mayor riesgo por la acusada presencia de bandas de diversos calibres, desde asalta-caminos hasta cárteles radicales o incluso quienes alegan tener propósitos nacionalistas, como los miembros de “La Familia”, en un discurso muy similar a los de los terroristas vascos de ETA. ¡Y no me importa, en este tenor, ser señalado por estos criminales como enemigo suyo! Más bien, me honra. (Léase el vergonzoso portal Askatasuna y cuanto se dice de este columnista allí dado que ni siquiera saben leer y recogen un sarcasmo sobre el otrora juez Baltazar Garzón literalmente, esto es como si lo defendiera y exaltara como ejemplo para los niños; una apreciación tendenciosa que exhibe el modo de actuar de estos sujetos execrables).
Pues bien, regresando al catalán de marras, Solá, éste, como se sabe, se situó largo tiempo en La Laguna con la misión de acabar con los Moreira por instrucciones presidenciales y no sólo para pretender apoyar al pobre de Guillermo Anaya Llamas quien, pese a todo, logró un repunte importante para el PAN en Coahuila con las truculencias consabidas del jefe de la empresa Ostos&Solá que se jacta de “poner y hacer presidentes” en su página WEB. Visítenla los amigos lectores y corroborarán cuanto les digo. Pues bien, el personaje de marras aconsejó a los calderón –minúsculas-, felipe y Margarita –a ésta le doy el tratamiento que merece una dama aunque dilapidara su capital político al convertirse en administradora de negocios familiares-, comprarse un palacete en Cataluña, con valor de varios millones de euros –que no pudieron salir sólo del erario si hacemos cuentas del conjunto de los salarios recibidos por el ex mandatario a lo largo de su nefasto sexenio de la violencia-, en un territorio en donde, por ahora, el interés está puesto en los afanes separatistas de Arturo Mas, presidente de la Generalitat, y no en los refugios de ex ejecutivos que se pretenden invulnerables cuando ponen distancia de por medio.
Igual que Salinas, por ejemplo, cuya declaración ministerial, en Dublín, en 1998, no ha sido siquiera dada a conocer a pesar de su importancia: nada menos su presunto involucramiento en el magnicidio de Luis Donaldo Colosio; pero tal es poca cosa cuando se trata de preservar, contra la lógica elemental, la supuesta “estabilidad” del sistema basándose en la “regla de oro” de la impunidad. Alguna vez me lo explicó así Manuel Camacho… cuando era uno de los más encumbrados priístas para convertirse, en el presente, en uno de los consejeros-operadores de MORENA, uno de los brazos ejecutores de los radicales lópezobradoristas. Sus orígenes le destapan y descubren… lo mismo que las conductas personales de quienes pretenden ser inmunes al situarse detrás de las trincheras de una oposición que erige en héroes a quienes más se exaltan e insultan. Una terrible deformación de nuestra vida institucional.
Fatalidad es, insalvable, la presencia de Manuel Bartlett en el mismo grupúsculo, el de MORENA, en su condición de Senador plurinominal –esto es porque no obtuvo el escaño por mayoría en Puebla, en donde ya fue gobernador y debió acaparar, de haber sido reconocido por sus antiguos gobernados como un buen mandatario-, y coordinador de la bancada del PT lópezobradorista, esto es una fracción de la izquierda a la que reprimió cuando fue secretario de Gobernación entre 1982 y 1988 a la vera del nefasto Miguel de la Madrid, ya extinto. El sujeto se burla hasta de la historia, no sólo de la amnesia y la desinformación de los mexicanos, para cuestionar que la Secretaría de Gobernación, por dónde él pasó, absorba a la antigua de Seguridad Pública. Olvida, claro, los desmanes cometidos por la Dirección Federal de Seguridad o teme que se repiten las prácticas, por él implementadas, contra los opositores ahora que está en el bando antagónico. Una antología del cinismo y la desvergüenza, tanto de quien recibe como de aquel que lo usa para pretender acaparar basureros y engañar así a sus incondicionales con una supuesta apertura. Mienten., descaradamente. ¡Lástima que algunos todavía tenemos memoria!
Finalmente, es una fatalidad que el PRI no sea capaz, todavía, de deshacerse del lastre de las viejas mafias que lo cooptan. Perviven dentro personajes de la talla de Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones –a quien Salinas le dijo que era “impresentable en sociedad” cuando pretendió la candidatura presidencial-, o del propio César Camacho Quroz –llamado por sus coterráneos como “la cesarina”-, en alusión a su extraña cercanía con “la daga” o “la cimitarra” Emilio Chuayffet, ambos surgidos de los sótanos de sendas gubernaturas mexiquenses. Es un punto, el más visible, en donde renquea el presidente Peña Nieto.
Debate
Si de agoreros se trata, digamos para seguir la línea de las supuestas “profecías” mayas que en realidad sólo demuestran las habilidades de los científicos de esta raza excepcional, podemos suscribir, desde ahora mismo, algunos de los acontecimientos que habrán de darse en e4l transcurso de la administración de Enrique Peña Nieto, cuyo pecado principal, hasta ahora, es no haberse sacudido de los avispones y víboras que siguen señalándole el camino sobre todo detrás de bambalinas. En su gabinete cercano ya se sabe que el mandatario prefiere llevar la fiesta en paz con las antiguas y arraigadas mafias. Un punto gravemente comprometedor.
Veamos, entonces, la bola de cristal que nos legó “El Nigromante”, Ignacio Ramírez, sin retensiones de alcanzarle en su extraordinaria dimensión histórica:
1.- Llegará el final político de Ela Esther Gordillo cuyas migrañas mentirosas no son suficientes para simular sus diferendos con el gobierno peñista; ella, la misma que le alzó la mano a calderón –minúscula- antes del dictamen del TRIFE en una “cargada” plena de hipocresías. Su tiempo perdonó y se espera que su inteligencia la haga retirarse por las buenas y no esperar un golpe severo desde el poder.
2.- Los gobernadores volverán al redil… del centralismo aunque con menos pesos autoritarios. Peña controlará a los priístas, meterá en cintura a los panistas y dejará que los perredistas, por sí solos, se separen de los radicales en obsequio de bienaventuranzas financieras. El presidencialismo, por tanto, va en camino de afianzarse de nuevo.
3.- Habrá obras, muchas obras de infraestructura al estilo del sexenio de Miguel Alemán, con las consiguientes concesiones a sus aliados y el freno a quienes pretendieron contar con un poder superior al de la Primera Magistratura. El costo, para los mexicanos, será, sin duda, una menor capacidad de movilización social y crítica.
4.- La rectoría económica seguirá en manos de los operadores de Wall Street pero con una diferencia: habrá blindajes necesarios para convertir la especulación en el gran colchón para los consorcios del exterior, estadounidenses y españoles sobre todo, en problemas or los ajustes financieros en sus respectivas regiones. Es decir, volveremos a la viciada relación que posibilita financiar a los ricos con el dinero de los pobres mexicanos.
5.- Disminuirá, sensiblemente, la violencia. Dos son los posibles cauces: la negociación soterrada entre mafias o la legalización en el tráfico de estupefacientes para tirar la bola ardiente hacia el poderoso país vecino y resguardarse así de las presiones habituales, haciendo decaer el gran negocio que genera sangre y elevados costos por la constante de la persecución contra los “capos” con deseos de ser vistos sólo como… empresarios.
Estas, salvo la primera, no están englobadas en las “trece decisiones presidenciales” ya anunciadas. Pero, apúntenlas los amigos lectores.
La Anécdota
Un periodista, caracterizado por su amistad con Genaro García Luna y por ende defensor de calderón –minúscula-, ahora pregunta afanoso ¿en dónde están las pruebas del alcoholismo de tales personajes tan afanosamente defendidos por él, Ciro Gómez Leyva.
Pues bien, se lo digo y restriego: lea “Nuestro Inframundo” –Jus, 2011-, el libro censurado por Océano que optó por los contratos millonarios con la SEP para editar libros de texto “gratuitos” a cambio de cercenar las obras en donde se tocara el “delicado” tema-, en donde encontrará el primer capítulo “Xibalbá; la Puerta Cuatro”, y la concatenación de hechos, no especulaciones, que confirman los símiles entre felipe –minúscula- y el célebre borrachín-golpista Victoriano Huerta, vergüenza para el ejército mexicano. No necesita de más… a menos, claro, que como los radicales y facciosos tan comunes, vea sólo aquello que le convenga y descalifique cuanto no coincida con él. También en el periodismo hay vergüenzas por extinguir.
























