La balacera entre civiles armados y policías en Briseñas, Michoacán, derivó en hechos violentos que se extendieron hasta Jalisco, con un saldo total de 14 personas muertas.
En Michoacán, se tiene el dato funeste de cuatro policías muertos en Briseñas y dos civiles fallecidos, calcinados en un vehículo en Marcos Castellanos; seis agentes se encuentran hospitalizados.
En Jalisco, un civil fue muerto en Ayotlan, tres policías municipales también fallecieron; en tanto en Quitupan, tres agentes se encuentran lesionados, ahí mismo se aseguraron los cadáveres de tres hombres atados de pies y manos.
Posteriormente se localizó el cuerpo sin vida de un presunto participante de los enfrentamientos en La Barca.
























