El enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe, Lakhdar Brahimi, se reunió hoy con el presidente Bashar al-Asad, un día después de que un ataque aéreo sirio contra una panadería en la provincia de Hama dejó entre 60 y 90 muertos.
“Tuve el honor de reunirme con el presidente y, como siempre, hemos intercambiado puntos de vista sobre los muchos pasos que pueden tomarse en el futuro”, dijo Brahimi a la prensa desde un hotel en Damasco, donde se hospeda desde la víspera.
Recordó que la situación en Siria sigue siendo un motivo de preocupación, por lo que espera que las partes en conflicto “se muevan hacia una solución”, según la cadena de televisión qatarí Al Yazira.
“Al-Asad expresó sus puntos de vista sobre la situación y yo le hablé de mis reuniones con los líderes de la región y de fuera para tratar de solucionar la situación en el país”, señaló el emisario internacional.
El mandatario sirio, quien describió su reunión con Brahimi como “amistosa y constructiva”, aseguró que está interesado en el éxito de cualquier iniciativa que beneficie los intereses del pueblo y preserve la soberanía e independencia del país.
“El gobierno se ha comprometido a garantizar el éxito de todas las actividades encaminadas a proteger la soberanía y la independencia de la nación”, según un comunicado de la presidencia siria.
La agencia siria de noticias SANA indicó que el canciller Walid Muallem, su suplente Muqdad Faisal y el asesor presidencial Buthaina Shaaban asistieron al encuentro de al-Assad y Brahimi en Damasco.
El enviado internacional llegó el domingo a Siria, vía terrestre desde Líbano, con el fin de reunirse con al-Assad y la oposición en busca de una solución al conflicto que dura 21 meses.
Según una fuente diplomática siria, Brahimi habría entregado a al-Assad una propuesta, acordada por Estados Unidos y Rusia, que incluyen la formación de un gobierno transitorio compuesto por ministros que no pertenezcan ni a la confesión alauí ni a los sunitas.
Esa propuesta también incluye que al-Assad continúe en el poder hasta la segunda mitad del año 2013, pero sin que tenga derecho a presentarse a las próximas elecciones presidenciales, previstas para 2014.
Mientras Brahimi trata de acercar posturas, la violencia prosiguió este lunes en Siria, donde los grupos opositores denunciaron nuevos bombardeos del régimen sirio en todo el país y de combates entre ambos bandos.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) reportó que la aviación siria bombardeó los alrededores de Damasco, en una zona de vergeles donde hay posiciones rebeldes y se desarrollan cruentos combates.
Asimismo, se registraron enfrentamientos nocturnos entre los rebeldes y las fuerzas leales al régimen sirio en el distrito de Qaboon, en el noreste de Damasco, así como en el camino que separa el campamento de refugiados palestinos de Yarmouk de Hajar al-Aswad.
La llegada de Brahimi a Damasco coincidió con denuncias de la oposición de que entre 60 y 90 personas murieron el domingo durante un bombardeo de las tropas del régimen sirio contra una panadería en la localidad de Halfaya, en la central provincia de Hama.
La cifra de víctimas mortales podría aumentar, ya que al menos 50 heridos se encuentran en estado crítico, precisó el OSDH.
Desde marzo de 2011, cuando comenzó la revuelta popular contra el régimen de al-Assad que derivó en una guerra civil, la violencia ha dejado más de 44 mil muertos, según el OSDH que se basa en una red de militantes y de médicos.

























