Se reavivó la crisis de Rubén Omar Romano al mando del Puebla, luego que Tigres los venció por 0-1 en el Estadio Cuauhtémoc, tras la solitaria anotación de Damián Álvarez.
En un partido muy aburrido y en el que sin ninguna duda, la hinchada de la Angelópolis esperaba mucho más de su equipo, luego que hace una semana la suerte del entrenador estuviera en vilo (aunque finalmente recibió el espaldarazo por parte de su directiva), los camoteros terminaron sumando su segunda derrota consecutiva y su quinta en el torneo, sin denotar un ápice de dignidad ni amor a una camiseta que ya está muy devaluada, en medio de la falta de pagos en el plantel.
El único tanto de encuentro se generó por el lado izquierdo, donde pegado a la banda, Damián Álvarez se llevó el esférico, hizo la pared con Alan Pulido, recibió y tras el recorte la mandó a segundo palo para anotar el que a la postre significaría el triunfo felino por la mínima diferencia, al minuto 81′ de tiempo corrido.
El héroe: Damián Álvarez. Cuando el volante argentino de nacimiento y naturalizado mexicano, se animó por fin a sacar la casta y el futbol que tiene en los botines, consiguió el tanto que marcó diferencia en el partido en una jugada personal que de no haber hecho de esa forma, quizá no habría terminado en gol, dado el juego que exhibió Tigres.

























