A mediados del año pasado uno de los presentes en una reunión de la OCDE, expresó la inolvidable frase para muchos de nosotros de “estamos mal, pero vamos bien”, cuando analizábamos los resultados del Índice para una Mejor Calidad de Vida, surgido el comentario de comparar cifras y proyecciones con un promedio en donde los mexicanos nos sentíamos satisfechos con nuestra calidad de vida, la cual absorbía a los indicadores negativos.
Más recientemente la OCDE dio a conocer el Libro ¿Cómo es la vida? 2013 Medición del Bienestar. Contiene indicadores internacionalmente comparables en materia de bienestar, evaluando once aspectos específicos a través de 25 indicadores clave, separados en calidad de vida y condiciones materiales. Llamaron la atención algunos de ellos como el balance vida-trabajo, compromiso cívico, comunidad y satisfacción ante la vida, los cuales se suman a los tradicionales sobre vivienda, ingresos, empleo, educación, medio ambiente, salud y seguridad.
El índice obtenido es una herramienta en línea, la cual alienta a la población a medir su bienestar y posibilita identificarlo a nivel de país a partir de sus cualidades y/o deficiencias. La evaluación corresponde al lapso de 2007 a 2012, la cual ratifica realidades en México como son: la caída del ingreso real del 5% y la más grande desigualdad dentro de la OCDE entre ingresos más altos y bajos; 3 veces mayor al promedio. Los resultados de agrupan en 3 segmentos: países de nivel alto 20%, nivel medio 60% y nivel bajo 20% en donde se encuentran México y Chile, seguidos de Estonia, Portugal, Grecia, Turquía y Hungría.
En días recientes el Banco Mundial dio a conocer el estudio “Ganancias Sociales en la Balanza en América Latina y el Caribe”, señalando una reducción en los índices de pobreza en el subcontinente, siendo la desigualdad la asignatura pendiente. Expresa haberse reducido la pobreza, situándose en el 12.3% en promedio, pero señala vivirse en México y Centroamérica el 42% de los pobres de la región, hecho ratificado por el CONEVAL al señalar encontrarse en 2008 el 44.3 % de la población en pobreza, el 46% en 2010 y ubicarse en el 2012 en el 45.5%.
La Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas reconoció la estrategia de combate a la pobreza y el Banco Mundial apuntó la diferencia entre la exitosa estrategia seguida por Brasil, la cual sigue el modelo de la protección social a través de la inversión pública y México mediante la creación de un entorno favorable para las empresas apostando al crecimiento económico y su consecuente generación de empleos; el economista en Jefe del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas de la Oficina para América Latina, señaló deber esperarse la evaluación de los beneficios de ambos modelos y en dos años determinar cuál es la más eficaz.
Los Organismos Internacionales señalan un PIB per cápita de 4.3 en 2010, el cual se prevé caerá 1.7 en 2014 y colocarse México en el cuarto lugar de la recepción de Inversión Extrajera Directa (IED) superado por Brasil (primero desde 2003), Chile (segundo desde 2011) y Colombia. Lo anterior contrasta con el Informe del Gobernador de Banco de México señalando salir en 2013 la cantidad de 39,301 millones de dólares de activos, de los cuales 27,239 mdd en depósitos (mayores en 334% respecto de 2012) de 9,967 mdd en inversiones directas y en cartera 2,095 mdd.
Las políticas públicas de bienestar social y la confianza de los inversionistas, son dos elementos fundamentales para mejorar sustancialmente los indicadores de calidad de vida y condiciones materiales de los mexicanos, con lo cual podamos entonces decir “estábamos mal y cada día vamos mejorando”.
























