Hace unos meses, un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló que los empleados mexicanos son los que trabajan más horas en el mundo al año con un total de dos mil 200 horas, mientras que el promedio lo hace sólo mil 776 horas.
Un nuevo estudio, esta vez de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh) reveló que no sólo son de los que más trabajan sino también de los más enfermos, ya que las empresas en el país funcionan con empleados deprimidos, con sobrepeso y cansados.
El documento “Mejores prácticas de salud en RH 2013” reveló que 50% de los trabajadores en el país es obeso, 33% tiene colesterol alto, 25% fuma, 30% está deprimido, 20% padece presión alta y 12% diabetes, lo que influye en la productividad y la calidad de las labores que desempeñan.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), una persona obesa experimenta un aumento del 50% en la pérdida de productividad y requiere un 88% más de visitas médicas que una persona sana, durante un periodo de seis años.
Mientras que la depresión es altamente prevalente entre las personas que trabajan y está asociada a la pérdida de productividad laboral. Algunos estudios realizados en Estados Unidos señalan que sólo por este concepto las empresas en ese país dejan de percibir anualmente alrededor de 33 mil millones de dólares.
Ante este panorama, desde hace tres años, algunas empresas, principalmente trasnacionales se han visto en la necesidad de implementar al interior programas que ayuden a mejorar la salud de sus empleados, ya sea fomentado una mejor alimentación o una actividad física más intensa.
Humberto Gracia, director médico de General Electric (GE), empresa con 11 mil empleados, expuso al respecto que desde 2009 dicha organización intensificó las acciones encaminadas a mejorar la salud de sus trabajadores a través de nueve elementos.
Educación y prevención, nutrición, programa antitabaco, actividad física, manejo de estrés, evaluación de riesgos de salud, reducción de ausentismo por enfermedad y ambiente seguro y saludable.
En consecuencia se redujo en 25 por ciento el ausentismo en los últimos tres años y, por ende, aumentó la productividad.
“Cuando un programa de salud está bien diseñado e implementado disminuye los costos médicos, aumenta la productividad y las empresas no son las únicas favorecidas, pues el capital humano reconoce y aprecia sus beneficios”, indicó Mónica Cecilia Ham, directora adjunto AON Hewitt en Salud.
Agregó que en el caso de los días perdidos por incapacidad es distinto pues cuando un empleado tiene obesidad se pueden perder hasta 183 días, mientras que en personas de peso normal el ausentismo por esa causa es de 14 días anuales.
LAS CAUSAS DE LA PREOCUPACIÓN
Para lidiar con la obesidad, algunas empresas han implementado programas especiales.
Para lidiar con la obesidad de sus empleados, algunas empresas han implementado programas especiales.
La situación económica es una de la principales causas de estrés entre los empleados, y los mexicanos también son los peor pagados en el mundo, según distintos corporativos.
José de Jesús González Rodríguez, investigador del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados (CESOP), en su documento de trabajo “Política laboral: Algunas notas sobre empleos, salarios y seguro de desempleo, en el primer año de gobierno de Enrique Peña Nieto”, texto que se incluye en el Reporte 68 del Centro, señala que el pago por hora de un salario profesional en México es casi 10 veces menor al que se paga en la ciudad de Zurich, Suiza, localidad que ocupa el lugar más alto en remuneración salarial.
El investigador del CESOP destacó también que el contexto prevaleciente en el país en materia de empleo, presenta las características que reiteradamente se han advertido en México en los últimos años: magro crecimiento salarial, leve incremento en los niveles de creación de nuevas fuentes de empleo, la pérdida constante del poder adquisitivo, afianzamiento del fenómeno de la informalidad laboral y el estado de vulnerabilidad para los sectores asalariados.
En la capital suiza, el pago promedio por día es de 22.60 dólares, mientras que en México es de 4.7 dólares.
En México, la OCDE calculó el salario en 9 mil 885 dólares por año, mientras que el promedio de lo que gana un trabajador en el resto de los países de la OCDE alcanzó los 34 mil 466 dólares.
Por otro lado, está el tema de los servicios de salud, pues según la consultoría A Regional, seis de cada 10 mexicanos de la Población Económico Activa (PEA) ocupada no tiene acceso a servicios de salud.
¿CÓMO VA LA VIDA?
El reporte, de la OCDE, basado en sondeos y titulado “¿Cómo va la vida?”, precisó asimismo que los hombres son los que trabajan jornadas más largas en México, un 35% mientras que el 18% de las mujeres con trabajo confesó tener largos horarios laborales.
Los datos revelaron además que “las mujeres siguen teniendo menos oportunidades que los hombres de ejercer una actividad laboral” en México.
De acuerdo al informe de la OCDE, 43% de mujeres tienen un empleo en México, mientras que en el caso de los hombres el porcentaje es de un 78 por ciento.
“Esta diferencia de 35 puntos de porcentaje entre los dos sexos es mucho más importante que la diferencia promedio de la OCDE, de 12 puntos, e indica que México podría mejorar aún más las posibilidades de empleo de las mujeres”, estimaron los autores del reporte.
Según el reporte, el promedio de trabajo femenino en los 35 países miembros de la OCDE es de un 60 por ciento.























