Durante el sexenio de Felipe Calderón se registró un endeudamiento neto de 2.2 billones de pesos, de los cuales, se desconoce el destino de 285 mil 103 millones, reveló la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

De acuerdo con el Informe del Resultado de Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2012, el endeudamiento en el que incurrió el gobierno serviría para pagar el costo por los pasivos contraídos y para cubrir el déficit presupuestario que se acumuló en esos seis años.

De 2006 a 2012, el gobierno federal registró un endeudamiento neto de 2.2 billones de pesos, de los cuales 1.5 billones se utilizaron para pagar el costo de la deuda. De los 726 mil 435 millones restantes, 441 mil 332 millones se utilizaron para cubrir el déficit presupuestario y se desconoce el destino de 285 mil 103 millones, reveló la ASF en la revisión a la Deuda Pública del Gobierno Federal.

Esos 285 mil 103 millones de pesos, son comparables con el presupuesto aprobado para la Secretaría de Educación Pública en 2012, que fue de 252 mil millones, o de la Comisión Federal de Electricidad que ascendió a 254 mil millones.

La ASF reveló que tan solo en el ejercicio fiscal 2012, el gobierno federal tuvo un endeudamiento de 412 mil 298 millones de pesos, de los cuales 256 mil 935 millones fueron destinados al costo financiero de los pasivos, 151 mil 34 millones a cubrir el déficit presupuestario y de los restantes 4 mil 321 millones tampoco se supo su destino.

“Hay un problema de opacidad en la Secretaría de Hacienda, que no ha hecho esfuerzo por transparentar la deuda pública. No es un problema de corrupción, pero sí de traslucir la información”, dijo el director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, Héctor Villarreal.

El director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, José Luis de la Cruz, dijo que es preocupante que no se sepa el destino de recursos tan grandes, lo cual revela falta de transparencia. “Esos 285 mil millones de pesos superan el PIB de Bolivia y nos ayuda a entender el problema en opacidad”.

La ASF reveló que gran parte de la deuda se aplicó para el pago de los intereses y para cubrir el déficit presupuestario y no para la amortización de capital, por lo que los pasivos continúan en aumento.

“La SHCP no cuidó que los recursos de financiamientos de la deuda pública se destinaran a la ejecución de obras que produjeran un alza en ingresos públicos, o proyectos, actividades y empresas que produjeran ingresos para su pago”, detalló.