Tras la compra de WhatsApp por parte de Facebook por 19.000 millones de dólares puede hacerse una sencilla conjetura: el tamaño realmente importa.
Al menos, eso es lo mejor que pudo deducirse de las declaraciones del cofundador y consejero delegado de Facebook, Mark Zucketberg durante una intervención para discutir el acuerdo anunciado por sorpresa tras el cierre del mercado el miércoles.
Fue presionado en varias ocasiones por los analistas para que compartiese sus ideas sobre cómo ganar dinero con un servicio que en la actualidad cobra menos de un dólar anual a sus usuarios. Como respuesta, Zuckerberg siguió recurriendo a su previsión de que la base de usuarios de WhatsApp terminará llegando a los mil millones.
Esto lo haría «increíblemente poderoso», aseguró. Sin pruebas, los inversores tendrán que realizar un acto de fe, ya que WhatsApp posee unos 450 millones de usuarios en todo el mundo. La compañía ha conseguido crear una potente plataforma de mensajes móviles que abarca plataformas tan diversas como el iPhone, Android, Windows y BlackBerry. Es un negocio tentador para Facebook, que también está trabajando para que sus ofertas estén presentes en todos los dispositivos móviles.
Y la compañía ha dejado claro que su objetivo no es vincular simplemente todos esos servicios a su red social. Es una decisión inteligente si se tiene en cuenta que no todos los clientes móviles consideran atractivo o útil el principal servicio de Facebook. La compra de Instagram fue un buen medio para que Facebook accediese a una base distinta de usuarios, aunque hasta los 1.000 millones de dólares que costó esa operación dieron que pensar a los inversores. En cierto sentido, la compra de WhatsApp podría no parecer tan cara como sugiere su elevada factura.
El precio combinado de 19.000 millones de dólares equivale a alrededor de 42 dólares por usuario, frente a los 30 dólares por usuarios de la operación de Instagram –en base al valor de las acciones de Facebook en el momento del acuerdo. Además, la actual capitalización de mercado de Facebook valora su base de usuarios en 140 dólares por usuario aproximadamente. En función del precio que pagan los usuarios como porcentaje de un miembro de Facebook, la operación de WhatsApp está menos valorada que Instagram. Además, los usuarios de Instagram y Facebook están valorados como posibles objetivos para ingresos por publicidad. En cambio, Zuckerberg y el consejero delegado de WhatsApp, Jan Koum, descartaron que la publicidad fuera a utilizarse como forma de ingresos para WhatsApp. La empresa ve su oportunidad en la amplia base de clientes que todos los meses pagan miles de millones de dólares a las operadoras de telefonía móvil por mandar mensajes.
Sin embargo, podrían tardarse años en generar beneficios a través de esta estrategia. Y tanto los ejecutivos de Facebook como los de WhatsApp aseguraron que no están interesados en sacar rendimiento del servicio de mensajes a corto plazo. Eso sin duda es llamativo, dado que Facebook ha desembolsado un 30% de su liquidez en la operación.
El riesgo para Facebook es que la operación termine asemejándose más a la adquisición por parte de eBay de Skype, por la que pagó 2.600 millones de dólares, en 2005, unos 48 dólares por usuario de Skype. El crecimiento no fue el problema de la empresa de telefonía por Internet.
En realidad, nunca encajó con el servicio de comercio electrónico de eBay y la empresa se vio obligada a vender una participación mayoritaria a Silver Lake en 2009. Zuckerberg asegura estar pensando en el futuro con la compra de WhatsApp y sus inversores sólo tienen dos alternativas, seguir jugando o abandonar el juego.

























