La Ciudad de México lució desierta las primeras horas de este 1 de enero del 2013. Avenidas principales como Paseo de la Reforma, Insurgentes, Periférico, y Circuito se observan vacías.

Asimismo, plazas comerciales y mercados públicos presentan poca afluencia de personas y son contados los establecimientos que han abierto.

Desde las zonas altas de la ciudad es evidente la contaminación.

“Esta muy contaminada la ciudad, se disfruta vacía, pero se ve muy cochina” comentó María Velázquez, que se encontraba en “Las Islas” de la UNAM.