Ni duda cabe, que cuando FAUSTO VALLEJO Y FIGUEROA ganó la carrera interna del PRI para ser candidato al gobierno, había una sola circunstancia que vislumbraba su triunfo: La boyante candidatura de ENRIQUE PEÑA NIETO. La pertenencia al grupo político de MANLIO FABIO BELTRONES, significaba que su relación con el futuro presidente no iban a ser de lo mejor, bueno, ni siquiera guardando las formas, circunstancia que se iría constatando cuando el propio PEÑA NIETO no cumple su palabra de que Michoacán sería el primer estado de la república que visitaría como Presidente, sin embargo, como la campaña de PEÑA iba en camino al arrollador triunfo, en consecuencia el de varios candidatos “rémoras” tanto a gobiernos estatales, el senado, a diputados federales y locales. A algunos para presidente municipal, no les alcanzó la marea PEÑA.

“ME FALTÓ TIEMPO Y DINERO”

Fue la frase lapidaria que el propio VALLEJO Y FIGUEROA espetó a los medios de comunicación como una síntesis de la evaluación a su campaña, sin embargo, la suerte del ahorcado, esa frase lapidaria, prendió los focos rojos del gobernador saliente LEONEL GODOY RANGEL y las corvas se le encogieron solo de pensar, que llegara a la gubernatura la hermana de su acérrimo enemigo político, el Presidente FELIPE CALDERÓN y que las mejoras al Mil Cumbres no eran las adecuadas, de manera que hizo un profundo examen y decidió.

DE FAUSTO A COCOA, MEJOR FAUSTO

La candidatura de SILVANO AUREOLES, en las más generosas encuestas, no salía del tercer lugar, así que GODOY, decidió “apoyar” a FAUSTO VALLEJO a cambio de la inmunidad. Aceptado el trato por el priista, LEONEL GODOY ordenó el cese fulminante de SELENE VAZQUEZ ALATORRE como Secretaria de Política Social y el de CARMEN TREJO de la Secretaria de Desarrollo Agropecuario. Las dos secretarias del estado, con la mejor y más efectiva plantilla de promotores, más de mil, fueron despedidos por los nuevos titulares y se desmanteló todo el operativo de apoyo electoral a la campaña de SILVANO AUREOLES.

ENTRE PEÑA Y GODOY, EL TRIUNFO

Ya en la recta final del proceso electoral, con el apoyo de LEONEL GODOY y la sinergia de la candidatura de PEÑA NIETO, la posición en la tabla para VALLEJO Y FIGUEROA mejoró ostensiblemente, de manera que el triunfo llegó a sus manos, con más pena que gloria, pero triunfo al fin, sobre todo sí vemos la diferencia entre la votación de PEÑA NIETO quien obtuvo una votación de más de 700 mil votos, mientras que FAUSTO VALLEJO obtuvo un poco más de los 600 mil votos.

EL GOZO AL POZO

Conocidos los resultados electorales y el triunfo de FAUSTO VALLEJO Y FIGUEROA al gobierno de Michoacán, la esperanza del pueblo de Michoacán renació, pues se daba la alineación política ideal de un Presidente de la República y un Gobernador del mismo partido, a más de la enorme experiencia político administrativa de VALLEJO, lo generaba aún más, expectativas de progreso y crecimiento, sin embargo, esa esperanza el mismo VALLEJO Y FIGUEROA se encargó de enterrarla, al anunciar que el estado estaba “quebrado” financieramente, que las arcas estatales estaban vacías, pero lo más alarmante fue que nos dijo que la deuda pública de Michoacán que el gobierno de GODOY RANGEL nos había dejado, era cuantiosa, aunque nunca preciso cantidades, todo fue especulación, que sí 55 mil, que 45 mil, que 37 mil millones, el hecho fue que con el anuncio, llegó la desesperanza.

LAS 5 MALDITAS CONDICIONES

No fue la del pasado mes de enero, la primera vez que el gobernador FAUSTO VALLEJO Y FIGUEROA pide ayuda al gobierno federal, ya en ocasiones pasadas, la había solicitado, destacando el ya famoso “rescate financiero” y recibió respuesta inmediata, sí lo ayudaban, pero tenía que cumplir algunas medidas disciplinarias, fundamentalmente 5 que eran: recuperar 5 mil plazas laborales. No se trataba de correr a nadie, sino investigar a quienes cobran sin trabajar. No lo logró o no quiso lograrlo. En la pura SEE encontraba tales plazas. Bancarizar los ingresos del Estado. Consistía en que en lugar de haber cajas con empleados del gobierno estatal, se instalaran cajas de cualquier banco. Ya se tiene probado que de cada peso que ingresa al estado, los empleados se llevan 50 centavos. NO lo logró, no pudo o no quiso. Establecer un “decreto” de austeridad y cumplirlo, de manera que fuera medible cada mes. Hizo el decreto, pero no lo implementó de manera de hacerlo medible. Reestructurar la deuda pública. Lo hizo, pero mal, salió más caro el caldo que las albóndigas. Algunos créditos ni siquiera los han entregado, por falta de cumplimiento de acciones de hacer y no hacer, pero además, con altos intereses, más plazo, pero más interés. Y finalmente Aumentar Los Ingresos Propios. Sí ni siquiera se pueden organizar para implementar la armonización contable que la ley establece y por la que ya han multado al estado, mucho menos podrían hacer un estudio sobre medidas para aumentar los ingresos propios, que no sea vender el patrimonio estatal.

Y LA VIOLENCIA LLEGÓ

En todo su esplendor y a su máxima potencia. Por ahí se dice que el que dos amos sirve, con uno queda mal. Al gobernador VALLEJO, le llovió sobre mojado, pues aparte de tener que lidiar con un gabinete de muy, pero muy bajo perfil, tuvo que hacer frente a la crisis financiera de la que todavía, a dos años de gobierno, no salimos, tuvo que hacerle frente a su deteriorada salud, enfrentándola y teniendo que irse a curar. Tener que hacerle frente a la crisis de seguridad, con altísimos índices de violencia y finalmente, ahora, tener que condescender con el torrente de funcionarios federales que vienen, dicen que traen dinero y se van. ¿Con quién quedará mal?

SAQUE UD SUS PROPIAS CONCLUSIONES

Con este sintético panorama, ¿usted cree que el gobernador VALLEJO debe continuar al frente del gobierno estatal o buscar otra salida a la situación de crisis que estamos viviendo los Michoacanos?