Con la ilusión de que regrese en las manos del Tri, el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, sostuvo en sus manos por escasos segundos la Copa del Mundo y señaló su esperanza de que el representativo mexicano tenga una buena participación en la justa de Brasil 2014.

“Deseo que esta Copa regrese a nuestro país en manos de nuestros seleccionados mexicanos, deseo que a México le vaya bien”, explicó, para bromear después con el embajador de Brasil en México, Marcos Leal Raposo, a quien le recordó que su Selección “obtuvo el título en el Mundial de 1970”.

El jefe del Ejecutivo confió en que el Tri tenga un buen papel, al margen de lo complicado que resultó la calificación tanto en el hexagonal de la Concacaf como en la repesca internacional.

“Tenemos una gran Selección que nos representará con gran dignidad, con categoría y gran carácter, firmeza, entrega, pasión y vehemencia. México vive un proceso de transformación, de creer que somos capaces de estar entre los mejores del mundo, de ser un país con gran capacidad y gran potencial”.

Y más cuando Miguel Herrera “es una gente a la que aprecio en el talento, capacidad, pero sobre todo una gran actitud y esa actitud, la que mostró en la conducción de los últimos partidos que jugó para calificar a esta justa deportiva del Mundial nos dejó a todos gratamente sorprendidos”, agregó Peña Nieto, para finalizar después con el sentimiento que le generó ser el único mexicano que tocó la Copa del Mundo en su visita al país.

“Es un gran privilegio sostener en las manos esta Copa, hacerlo en nombre de todo México con la alegría que representa para los mexicanos, la afición que tenemos por este deporte y la espera que cada cuatro años hacemos para la llegada de este evento deportivo”, concluyó.