A una semana de iniciado el movimiento, por la noche de este lunes el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Judicial del Estado, signó con la parte patronal el acuerdo por el que aceptan un bono de gastos médicos emergentes al mes de 530 pesos por trabajador, así como el incremento directo del 3.5 por ciento al salario, y el 1.2 por ciento a prestaciones.

Con tal firma, finiquita la huelga que estalló el martes cuatro de febrero en demanda de mejores condiciones laborales, y se conjura la que se tenía programada para el próximo 17 de febrero por incremento salarial.

El encuentro celebrado en las oficinas del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, estuvo protagonizado por el dirigente sindical, Fernando Gámez Piñón, así como por el presidente del Poder Judicial, Juan Antonio Magaña de la Mora.

Se prevé que este martes se reincorporen a sus labores los trabajadores de confianza, y gradualmente los harán los sindicalizados, de manera que el miércoles las cerca de 200 oficinas que conforman el Poder Judicial estén laborando normalmente.