Mientras que el Cruz Azul saborea la gloria, confirmándose como el líder del Clausura 2014 tras golear al Atlante, los azulgrana rumean su dolor, pues no sólo recibieron cuatro anotaciones (1-4), sino que se hunden más en la tabla de porcentajes.
La Máquina pitó muy fuerte en la casa de los Potros, donde dejó claro que no es necesario hacer un futbol vistoso para embolsarse el triunfo y mantenerse invicto al concluir la jornada seis.
El conjunto que dirige Luis Fernando Tena manejó muy bien los tiempos y aprovechó todo lo que se le presentó para salir airoso, como dos goles de vestidor en el inicio de cada tiempo, y los descuidos defensivos del rival en su afán de emparejar los cartones. Por cierto, Marco Fabián otra vez salió en plan grande a la cancha; primero marcó antes del primero minuto; luego Ángel Sepúlveda empató al minuto 33; Joao Rojas puso el 1-2 antes de cumplirse el primer minuto del segundo tiempo. Mauro Formica amplió la cuenta al 63′ y Fabián de nuevo se hizo sentir al 81′.
Por su parte, los azulgrana se separan a 8 puntos de distancia con el Atlas, en la lucha por el no descenso.
Este encuentro marcó el regreso a las canchas de Cristian el Chaco Giménez, luego de tres juegos ausente por lesión.

























