Lo vi con una fuerza gigantesca. Lo saludé con la mano izquierda y me la apretó con una fuerza gigantesca mientras hablábamos”. Así relató anoche desde Cuba, en entrevista con la cadena Telesur, el vicepresidente venezolano Nicolás Maduro su encuentro ayer en un hospital de La Habana con el mandatario Hugo Chávez a quien, dijo, pudo ver en dos ocasiones en la última semana.
El presidente Chávez le preguntó “cómo va la cosa económica, la cosa política”, añadió el también canciller venezolano, tras informar que hoy regresa a su país “para seguir trabajando en el Plan de la Nación”, tal y como lo ordenó Chávez, recordó, tras su salida a Cuba para ser operado por cuarta ocasión contra el cáncer el pasado 11 de diciembre.
Según Maduro, heredero político del líder venezolano, éste le reiteró que deben mantener al pueblo informado con la verdad.
“Pude verlo en dos oportunidades, conversar con él, está consciente absolutamente del complejo proceso postoperatorio y nos pidió, expresamente, que mantuviéramos al pueblo informado siempre con la verdad, por dura que fuera en determinadas circunstancias”, explicó Maduro en La Habana.
Destacó que en este año y medio de acompañamiento al presidente Chávez se ha removido la raíz de “nuestro pueblo noble que es capaz de acompañar al líder que aman”.
Tras insistir en “la fuerza del jefe de Estado”, Maduro llamó a los venezolanos a “vacunarse” contra los rumores y mentiras que circulan en las redes sociales y la prensa opositora. Reiteró que tanto sus familiares como el equipo de gobierno esperan una “evolución positiva”.
“Le decimos al pueblo que estaremos informando. (…) Con fe en Dios y en los médicos, nuestro comandante Chávez seguirá evolucionando, y más temprano que tarde, saldrá de esta situación compleja y delicada postoperatoria”, manifestó.
La entrevista de Maduro contrasta con la versión del diario español ABC que ayer habló de un “coma inducido” en el que estaría Chávez y un día “prefijado” incluso para su desconexión del sistema que lo mantendría con vida.
También enfatizó en el cambio de Venezuela, donde, dijo, “el pueblo tiene hoy la educación, la cultura política y los niveles de organización para hacer continuar esta Revolución por lo que sigue de este siglo”.
“Nuestro pueblo ha crecido espiritualmente”, aseguró Maduro y “la revolución goza de fortaleza política y espiritual como nunca antes”.
Mientras, la incógnita sobre si el presidente Chávez podrá o no ser investido el 10 de enero para un nuevo mandato de seis años y los rumores sobre su salud marcaron el inicio del año en su país.
El cardenal y arzobispo de Caracas, Jorge Urosa, opinó previo a su primera misa en 2013 que la incertidumbre se disipará “plenamente” el 10 de enero.
Ese día, dijo Urosa al canal privado Globovisión se sabrá, “si es que no se sabe antes, cómo ha evolucionado” su salud. Y añadió: “Se sabrá a qué atenernos todos”.
También indicó que los venezolanos deben “una gran confianza en la sensatez de todos los dirigentes”, que “deben apegarse a lo que está planteado en la Constitución”.
El artículo 231 dice que el presidente electo asumirá el 10 de enero con juramento ante la Asamblea Nacional (Parlamento).Pero también que si por cualquier motivo no pudiese hacerlo así, lo hará ante el Tribunal Supremo, para lo cual el texto no da una fecha.
Por su parte, el artículo 233 señala que en caso de una falta absoluta del presidente electo antes de tomar posesión, se encargará del puesto el titular del Parlamento (en este caso Diosdado Cabello) y se llamará a una “nueva elección” general “en los 30 días “consecutivos siguientes” al anuncio sobre la inhabilitación presidencial, total o parcial.
























