Una caravana de 2 mil motociclistas tomó pacíficamente algunas de las principales avenidas de la capital para protestar contra una propuesta de regulación que limitaría su circulación en las noches.
La medida busca combatir la creciente criminalidad en la ciudad.
“Muchachos, tranquilos, hoy no vamos a quitar nada a nadie”, dijo Ricardo Vargas, uno de los líderes de la protesta, mientras caminaba a través de la multitud de sus colegas y les recomendaba “usa casco, para en cada semáforo”.
Las autoridades argumentaron que la limitación en el tránsito de motocicletas obedece al hecho de que en el último año se han cometido varios asesinatos y secuestros utilizando ese medio de transporte.
La propuesta de regulación se planteó tras el homicidio a comienzos de mes de la popular actriz y exMiss Venezuela, Mónica Spear, (Matan a exmiss Venezuela y a su esposo en asalto) asesinada junto con su pareja dentro de un vehículo en una carretera del centro del país.
Con esta medida, el presidente Nicolás Maduro corre el riesgo de ir en contra de parte de la base popular de su revolución socialista. El fallecido Hugo Chávez como presidente cortejó activamente el apoyo de los motorizados y de los grupos armados prooficialistas, conocidos como “colectivos”, que son utilizados como organizaciones de choque político para intimidar y disolver manifestaciones de la oposición.
“Es políticamente un territorio peligroso”, afirmó el sociólogo David Smilde, que ha pasado parte de las últimas dos décadas enseñando en Venezuela y ahora es investigador de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos.
Aunque las encuestas muestran que la delincuencia es la principal preocupación de los venezolanos, el gobierno ha estado bajo presión para reprimir.
Los motorizados, muchos de los cuales trabajan como taxis de dos ruedas, dicen que están siendo injustamente atacados, y aseguran que las comunidades pobres donde el transporte público es muy precario y escaso serían las más perjudicadas por cualquier toque de queda, que sostienen que es inconstitucional.
Las restricciones contra los motociclistas recuerdan la prohibición de llevar pasajeros en la parte trasera de las motocicletas que se impuso en Colombia durante las guerras por el territorio de la cocaína que se dio en década de los 80, y más recientemente en Honduras, uno de los pocos países en el mundo con una tasa de homicidios que supera la de Venezuela.

























