El banco central de México espera que la inflación local retome su tendencia descendente alrededor del objetivo de 3% a partir del segundo trimestre del año, de acuerdo con el programa monetario de la entidad difundido este jueves.

La inflación de México a tasa anual se aceleró en la primera quincena de enero a 4.63%, su mayor nivel desde mayo del año pasado, y por encima de la meta de 3 por ciento +/- un punto porcentual.

En el programa monetario de 2014, el Banco de México (central) dijo que no contempla presiones en los precios provenientes de la demanda de bienes, aunque reconoció que podrían presentarse perturbaciones por el lado de la oferta.

“Se anticipa que estas perturbaciones de oferta solamente generen efectos de primer orden y, por consiguiente, que tengan un efecto transitorio sobre la inflación”, indicó el documento difundido por internet.

Entre los productos que más aumentaron de precio en la primera quincera de enero están productos afectados directamente por la reforma fiscal como los refrescos envasados, que aumentaron 11.40%; al igual que el pan dulce, que trepó 4.76%, y la gasolina, que avanzó 1.70%.

Esto, como consecuencia de la reforma fiscal que incluyó la homologación del IVA en la frontera, un gravamen a las bebidas azucaradas, a los alimentos de alta densidad calórica o “chatarra”, así como al transporte foráneo de pasajeros y a los combustibles fósiles.