El Info DF estima que, cotidianamente, los mexicanos aportamos alrededor de 30 datos personales en trámites y servicios que pueden vulnerar nuestra integridad.
Los datos personales son la información que identifica y hace identificable a las mismas personas; son muy numerosos y se cuentan entre: huella digital, rostro, fisonomía, iris, nombre, dirección, teléfono, profesión, ocupación, correo electrónico, y firma. Incluyen además, datos del expediente clínico, estado de salud, preferencias ideológicas, políticas, sexuales o comerciales. Incluso se trata de los que representan la forma de vida de las personas: su familia, costumbres, alimentación, habitación, vestido, opciones de divertirmento, etcétera, categorizados todos como datos sensibles porque pueden convertirse en rehenes de diversos intereses públicos y/o privados obligados de una protección mayor.
A pesar de tratarse de un tema de la mayor importancia, el sistema de prestación de bienes y servicios, públicos y privados, tiene por uso y costumbre solicitar de nosotros en muy diversas formas, todos los datos personales que puedan obtener. Esto implica para muchas empresas millonarias bases de datos de información, que sin pudor ni cuidado, usufructúan para su propio beneficio a cambio de grandes sumas de dinero o diversas prebendas.
Cuantas veces en diversos trámites, servicios, solicitudes, rifas, encuestas, sondeos, etc., se nos requiere verter información personal para desarrollarlos, aunque no sea primordial para ése efecto? En el mejor de los casos, tales datos servirán para mantenernos con el vínculo de tales procesos. En otras, y sin saberlo, participamos de manera involuntaria en una lucrativa modalidad de negocio alterno, para un mercado consumista cuyos oferentes desean reclutar o mantener cautivos al mayor número de personas.
Cuántos de nosotros no hemos sido presas de llamadas a nuestro teléfono celular ofreciéndonos bienes y servicios? Cuantos de nosotros no hemos recibido vía correo postal diversas promociones comerciales que incluyen nuestro nombre completo asociado a nuestra dirección y que, además han sido dirigidos a un target específico? Cuántos más no hemos recibido cientos de correos electrónicos de productos que no hemos solicitado?
En el peor de los escenarios, tales datos sensibles pueden también implicar riesgos a la integridad de las personas al conocer su localización directa y la de su familia para promover actividades de procedencia ilícita, llamadas fraudulentas, intentos de extorsión, secuestros, y otras muchas formas de amenaza real o virtual.
Por todo lo anterior es necesario concientizar a la ciudadanía de que en virtud de su importancia, la Protección de Datos Personales es un derecho fundamental, consagrado en el Artículo 16 de nuestra Constitución y que salvaguardarlos no es proteger al dato en sí mismo, sino protegerse de ataques a su privacidad, intimidad, honor, dignidad y por tanto a sus derechos fundamentales.
En México la protección de Datos Personales es un tema incipiente que se discutió por primera vez con la Reforma Constitucional de 2002 sobre el reconocimiento del derecho de acceso a la información pública establecido en el artículo 6º Constitucional.
En tal contexto se han buscado mecanismos formales, jurídicos y legislativos para proteger los datos personales; en primer término por la necesidad de hacer una distinción entre conceptos como la honra, el honor o la honorabilidad y en segundo lugar, para promover la sensibilización sobre la protección de datos personales, lo que ha generado un proceso de modificación en casi todos los códigos civiles del país con el fin de resguardarlos del tráfico y su posible uso indebido, y salvaguardar por tanto la integridad de la persona.
Por todo lo anterior y en virtud de que representan un derecho humano primordial, estaremos presentando a la brevedad iniciativas en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal para regular la obtención, difusión y comercialización de los datos personales y así promover su protección ante todos los órganos públicos y privados de la Ciudad de México.
*Licenciada en Filosofía, Maestría en Comunicación Institucional, ambas por la Universidad Panamericana (UP). Ha colaborado en diversas instancias de la administración pública local como Coordinadora de Comunicación Social en la Delegación Gustavo A. Madero, Subdirectora de Relaciones Públicas Internacionales de la Secretaría de Turismo del Distrito Federal, Coordinadora de Asesores de la Delegación Álvaro Obregón y Directora Ejecutiva de Formación Continua y Servicios Estudiantiles en la Secretaría de Educación del DF. Actualmente es Diputada Local por el Distrito XVII en Benito Juárez y Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Todos los derechos para todas las personas.

























