Más de 670 millones destinará el Gobierno de la República a través de la delegación de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, SAGARPA, a productores inscritos en el Programa PROAGRO-Productivo, lo que beneficiará a más de 126 mil productores, informó el delegado en Michoacán, Antonio Guzmán Castañeda.

Precisó que actualmente el 80 por ciento de los productores reciben un pago automatizado, lo que permite que haya más transparencia en la entrega de los recursos y este año se trabaja para que sean más agiles y se entreguen antes de que termine el mes de febrero, para que les sea útil en la producción.

Por lo que hizo un llamado a los productores para que se presenten en las ventanillas que se instalarán en los 45 Centros de Apoyo al Desarrollo Agropecuario, a manifestar y acreditar la vinculación del incentivo para mejorar la productividad agrícola y para que a brevedad reciban los apoyos del PROAGRO.

Explicó que este año los productores que recibirán incentivo en el ciclo Otoño Invierno 2013/2014, serán 16 mil 54, con una superficie cultivada de 71 mil 412, lo que representa una erogación de 68 millones 770 mil 224 pesos, cuyo periodo de pago es de febrero a abril del presente año.

Por su parte los 110 mil 390 productores inscritos en el ciclo Primavera-Verano, tienen inscrita una superficie de 536 mil 518 hectáreas y se espera una derrama económica de 604 millones 507 mil 747 pesos y la ventanilla se abrirá el primero de abril y se cerrará hasta el mes de agosto.

Guzmán Castañeda, explico que los impactos más importantes que se dará a partir de la entrega d los subsidios a incentivos productivos son: Aplicación oportuna en calidad y cantidad de insumos a los cultivos; Por consiguiente mayor productividad por unidad y volumen de producción; Más y mejores alimentos para la población, con oportunidad, calidad y accesibilidad; En algunos casos reconversión productiva para atender demandas de mercado o sustentabilidad de los recursos naturales; Capitalizar la economía de las regiones rurales más marginales, (el 60 % se aplica en estas zonas); Los productores pueden hacer compras consolidadas de insumos y abatir costos; Contratar servicios de asesoría y capacitación.