Más que un informe, fue mostrar al “establishment” político, su capacidad de convocatoria, su “musculo” sobre el que basa sus aspiraciones al solio de Ocampo. Este domingo, el patio del Palacio Legislativo, congregó a todo tipo de políticos, politiquillos y politicastros, convocados por el Diputado FIDEL CALDERÓN TORREBLANCA, ante quienes, “rindió su segundo informe de actividades legislativas”. Desde sus adversarios en la contienda interna perredista por la candidatura al gobierno del estado, hasta sus adversarios políticos de otros partidos, pasando por funcionarios federales y estatales, encabezados por el Gobernador del estado FAUSTO VALLEJO Y FIGUEROA, especímenes como CRISTOBAL ARIAS SOLIS, quien se dice entre sus íntimos “candidato Ciudadano”, en fin casi toda la clase política del estado, menos el pueblo que debe ser el real destinatario del citado “informe”.

¿INFORME?

Digo que más que un informe, fue otro el objetivo, pues qué puede informar el Presidente de la Mesa Directiva del Congreso, cuando todo mundo sabe que el parte del ornato de todos los actos y eventos oficiales a donde acude en “representación” del Congreso, a más de “presidir” como lo marca la ley orgánica del congreso, todo tipo de sesiones del pleno legislativo. Sí, dijo el número de sesiones que presidió, cuantas veces acudió en representación del congreso a actos y eventos oficiales, pero ¿productividad legislativa? ¡Nada! No hizo ni presentó ninguna iniciativa, ni nada parecido. Eso sí, se le olvidó decir que se condujo como un dictadorzuelo, que violó el reglamento interior cuantas veces pudo y quiso.

SU MENSAJE POLÍTICO

¡Carajo! Qué mensaje político. Como iba a desperdiciar la presencia de toda la “nomenklatura” para espetar de su ronco pecho una serie de consideraciones, peticiones y mensajes, que curiosamente cuando fue parte del poder ejecutivo, no hizo. Ejemplo de lo anterior son las agrias críticas al ejecutivo estatal por su incompetencia en el tratamiento de la problemática de la violencia y la inseguridad que priva en el estado, cuando él mismo, como secretario de gobierno no impidió su implantación, crecimiento y enseñoramiento a lo largo y ancho de Michoacán. Al contrario, tuvo importantes complicidades tanto por incompetencia, por omisión y fundamentalmente por asegundar a su jefe en el pleito con el Presidente CALDERÓN, que condujo al estado de cosas que ahora critica.

EL DERROCHE DE RECURSOS ECONÓMICOS

Vaya que FIDEL CALDERÓN TORRE BLANCA se ha distinguido por ser de los pocos legisladores que con motivo de “su informe legislativo” ha gastado inimaginable cantidad de dinero en la mediática publicidad. Con sentido común, por su carrera política y los puestos ocupados y su conducta personal cotidiana, no es ni siquiera imaginable la posibilidad de “ahorrar” esas cantidades estratosféricas de dinero que ha invertido en la publicidad de espectaculares a lo largo y ancho de las carreteras del estado, publicidad en medios impresos, sobre todo en los principales diarios de circulación estatal, spots radiofónicos y televisivos, banners en portales de internet de todo tipo y por supuesto, un gasto importante en columnistas, cronistas y editorialistas, quienes citan a CALDERÓN como un adalid de la democracia y un promotor de la “unidad” de los michoacanos.

PARA LOS DEFENSORES DE LA “SOBERANÍA” DEL ESTADO

En los últimos tiempos, particularmente desde la firma del “acuerdo por la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán”, ha habido personajes de todo tipo que se desgarran las vestiduras alegando que la “soberanía” del estado ha sido vulnerada con dicho “acuerdo”, así que nos dimos a la tarea de condensar de una manera simple algunos conceptos sobre soberanía, que bien pueden orientar criterios al respecto.

EL TÉRMINO SOBERANÍA ES MUY POLÉMICO.

Hoy en día lo es más. Se presta a muchas concepciones. Quien por primera vez sistematizó el estudio de la idea de soberanía fue JUAN BODINO en su obra Los seis libros de la República. BODINO entendía que la soberanía era un poder absoluto y perpetuo. En la actualidad, la doctrina constitucional distingue entre “soberanía interna” y “soberanía externa” pero concerniente al Estado nacional, no a sus partes integrantes, en el supuesto de una organización federal o descentralizada. El fundamento de la soberanía, en la tradición liberal de varios países, es el poder del pueblo. En un régimen federal, el único poder soberano es el pueblo. En el caso de las entidades federativas, estas unidades territoriales, políticas, administrativas y sociales no poseen un estatuto de soberanía, más bien cuentan con “autonomía interna” que implica la capacidad de darse su propio régimen jurídico conforme a los lineamientos de la Constitución General. La confusión derivada de la llamada “soberanía” de los estados en una Federación se remite al pensamiento de ALEXIS DE TOCQUEVILLE, quien en su texto La democracia en América formuló la tesis de la “co-soberanía”, en la que supuestamente cada parte integrante de la Federación compartía una porción de la soberanía nacional. Sin embargo, esta tesis fue ampliamente superada, puesto que no pueden coexistir en una misma organización política estatal varios poderes con rango “soberano”. Sería el germen de la destrucción del Estado.