Johan Cruyff lo vendió como el esquema táctico que cambiaría la historia del Rebaño Sagrado. John van’t Schip lo trabajó en la cancha durante un semestre completo. Pero ayer, durante el primer entrenamiento con Benjamín Galindo como su nuevo técnico, Chivas dijo adiós de forma definitiva al 4-3-3, enterrando así los restos del proyecto holandés.

El Maestro hizo una modificación importante, al parar a los rojiblancos con un 4-4-2 durante su primer interescuadras. Luis Michel estuvo en el arco; Sergio Cherokee Pérez, Héctor Reynoso, Kristian Álvarez y Miguel Ponce en la defensa.


En medio campo hubo movimientos trascendentes, pues el equipo ahora jugará con dos contenciones: Luis Ernesto Pérez y Jorge “Chatón” Enríquez, con mayor salida. Por los costados, Luis Morales (izquierda) y Jesús Sánchez (derecha) tendrán mayor vocación ofensiva.

El ataque se encomendará a dos hombres: Marco Fabián y Miguel Sabah. El primero aparecerá más retrasado, para llegar con el arco de frente, mientras que el segundo será netamente un jugador de área.

“Me parece interesante para ser el primer día. Hay una idea futbolística que no puedes cambiar mucho de la noche a la mañana. Poco a poco le vas a ir metiendo de las ideas que te puedan beneficiar. Me gustó la práctica porque siempre ha habido buenos grupos en el club, de ahí partimos bien para estar de la mejor manera el dia domingo”, explicó Galindo después de la práctica.

Tras el entrenamiento, el técnico se acercó a la tribuna para saludar a los seguidores presentes y firmar autógrafos. “Ojalá que la gente siga apoyando a su equipo. Tenemos la obligación de motivarlos con tu esfuerzo, dedicación y talento. Contamos con la materia prima, buenos jugadores para tratar de lograr que vuelva la afición”, señaló.