Édgar Tamayo, papá del mexicano Édgar Tamayo, cuya ejecución está prevista para mañana en un penal de Texas, aseguró que su hijo está tranquilo y resignado.

“Él (Édgar) está tranquilo, él no está llorando ni nada, y nos dice a su mamá y a mí que seamos fuertes, que solamente Dios dice la última palabra, pero él está resignado a lo que pase, y nos dice que estemos contentos”, declaró en entrevista para Radio Fórmula, desde Texas.

Tamayo se dijo triste por lo que señaló como una injusticia contra su primogénito, pero aseguró tener fe de que se aplace la pena de muerte y se revise el caso.

“Es injusto lo que quieren hacerle sabiendo bien que él no fue el culpable, no fue el que mató al policía, él nunca dijo que lo mató y además no fue auxiliado por el Consulado y otras personas que deben estar cuando cometen algún delito y les hacen preguntas”, expuso.

Originario de la comunidad de Miacatlán, en el Estado de Morelos, Tamayo fue sentenciado a la pena capital por el asesinato del policía Guy P. Gaddis, en Houston, Texas, el 31 de enero de 1994.

“Nosotros estamos tristes porque aún no han dicho la última palabra, pero pues estamos esperando porque mañana ya es la ejecución, tenemos fe en Dios, que ojalá le quiten la ejecución y le hagan un nuevo juicio”, continuó Tamayo.

El padre del mexicano hará mañana lo que podría ser una última visita a su hijo.

“Sabemos que mañana lo vamos a volver a visitar pero hasta las 12:00 del día nada más, y ya no hay ninguna visita, y de ahí lo van a pasar a Huntsville, Texas”, dijo.

“Mañana en la mañana mi esposa y yo, y dos hijas que tiene él que están aquí (Texas), iremos a verlo”.

Hasta el momento, recordó, 67 países han mandado cartas para pedir que se le otorgue el perdón a su hijo y se cancele la pena de muerte.