La globalización tiene en sus efectos y de manera destacada la interactuación de los recursos humanos (migración), la cual se ha ido incrementando permanentemente en los registros históricos de movilidad educativa y laboral con cierta escala, y por crisis o conflictos de forma desbordada, todos los casos bajo la premisa de una búsqueda de oportunidades.
Llama la atención el desplazamiento migratorio, a las denominadas “Tres Estrellas” de la Península Árabe, Catar, Emiratos Árabes Unidos, EAU, y Kuwait. En 2010 los EAU con una población total de 8.3 millones la población no ciudadana (trabajadores extranjeros invitados) era de 7.3 millones, esto es el 89% de los habitantes; Catar 1.5 para 1.4, también el 89% y Kuwait con 2.7 para1.6, correspondiente al 61%.
Aportó en 2012 la India por 2.844 millones de trabajadores, Egipto 460 mil, Pakistán 576 mil, Irán 150 mil, Bangladesh 209 mil, Srilanka 209 mil, Nepal 175 mil y Filipinas 246 mil. Enviaron remesas por salarios a esos lugares Catar 7,800 millones de dólares, EAU 20,300 millones de dólares y Kuwait 8,500 millones de dólares. Lo anterior sin considerar el personal de las ramas directivas, de ingeniería y tecnología con remuneraciones superiores.
En una visita a Suecia me mostraron cuadros de prospectiva a doce años de necesidades de mano de obra a ese país por 3.5 millones de trabajadores extranjeros, para sostener e incrementar la planta productiva de la industria automotriz de maquinaria y naviera.
Este fenómeno ha estado presente en nuestro país con movimiento migratorio hacia los EUA con estrategias del “bracerismo”, y en desplazamientos formales como en la Península Árabe, lo cual influyó en la búsqueda de mejores condiciones de vida como los llamados “Pachucos” en la colindancia de El Paso Texas con Ciudad Juárez.
De esta región surge el estereotipo del Pachuco de Oro, “Tin Tan”, quién afirmó autodenominarse Pachucos como derivación de “Pasucos” esto es de El Paso. Luego vienen las denominaciones de Cholos, Chundos y Chicanos; todo para grupos sociales quiénes no querían volver a su apariencia de origen y tampoco fundirse con la de los norteamericanos.
El novelista mexicano José Humberto Robles desarrollo en los 30’s el libro Los Desarraigados, en el cual describe el fenómeno migratorio postrevolucionario; constituye una narrativa “chicana” y presenta el fenómeno de la desintegración familiar por este hecho. Ahora las cifras de ilegales sobrepasan los millones a los cuales ahora se suman un alto número de centroamericanos.
Este fenómeno se encadena con un Libro escrito por el Antropólogo Social Oscar Lewis, Los Hijos de Sánchez, el cual fue motivo de lectura y análisis en la materia de sociología durante mi educación Media Superior. Si bien el Libro aborda el tema migratorio de manera tangencial, presenta el fenómeno de la inestabilidad familiar.
De todo el fenómeno migratorio, sobresale un estudio de la UNAM sobre la salida de las mentes más brillantes de nuestro país, hecho potenciado durante el sexenio de Felipe Calderón, asumiendo como detonante la violencia e inseguridad, al desplazarse 65 mil personas con estudios de licenciatura, maestría y doctorado al vecino país, ocupando México el 6to. lugar mundial con migrantes altamente calificados.
Duelen las cifras del Consejo Nacional de Población, CONAPO, el cual reporta la salida de 1,357 millones de talentos, residiendo en EE.UU 893 mil profesionistas, muchos de ellos científicos. Considero ser el momento de asumir una estrategia específica para crear en México un ambiente de estudio e investigación a favor de nuestro capital intelectual, científico y humano, con oportunidades en nuestro territorio nacional.

























