El presidente Barack Obama nominó al ex senador republicano moderado Chuck Hagel como secretario de Defensa y a su consejero en antiterrorismo desde el 2008, John Brennan, para encabezar la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en reemplazo de David Petraeus, quien debió renunciar en noviembre tras revelarse un amorío extramarital.
Hagel es “el líder que nuestros soldados merecen”, dijo Obama en la Casa Blanca, donde también alabó a Brennan y su trabajo “incansable” y experiencia contra el terrorismo.
Hagel sabe que EU “es más fuerte cuando estamos con aliados y amigos”, dijo Obama, en reacción a las críticas de legisladores republicanos que acusan a Hagel de ser hostil al gobierno de Israel.
El influyente senador republicano Lindsey Graham, quien calificó la decisión de “increíblemente controvertida”, dijo el domingo que Hagel “sería el secretario de Defensa más hostil hacia Israel en toda la historia de Estados Unidos”.
No hay “un ápice de evidencia de que yo sea antiisraelí, no hay ningún voto (mío) que haya perjudicado a Israel”, dijo el ex representante de Nebraska al diario local The Lincoln Journal Star, pero por las dudas prometió “apoyo total a Israel”.
Sus críticos también le imputan oponerse a las sanciones contra el gobierno de Irán, a lo cual Hagel respondió que se opone a las sanciones “unilaterales” de Estados Unidos, “porque no funcionan”.
En 2003, Hagel, primer veterano de la guerra de Vietnam (1965-1974) en ser nominado al frente de la Defensa, se opuso a la invasión de George W. Bush a Irak y Obama lo llamó ayer “patriota estadunidense”, capaz de jugar un papel esencial, dijo, como la primera persona con rango de soldado en asumir el Pentágono.
Ambas candidaturas deben ser avaladas por el Senado, donde los aliados de Obama no cuentan con la mayoría necesaria para superar una eventual obstrucción republicana.
En tanto, Brennan, de 57 años, fungió en los últimos cuatro como el principal consejero de Obama en la lucha antiterrorista y tuvo un rol importante en la planeación del asesinato de Osama bin Laden en 2011.
























