El apoyo a los artistas en Michoacán ha disminuido de forma drástica durante la actual administración en el rubro cultural en el estado, y es la peor gestión en el ramo desde que se institucionalizó, declaró el director y maestro de teatro Jesús del Río Ramírez.

En los más de 30 años de trabajo en el ámbito teatral, comentó que nunca ha despotricado contra los administradores de la cultura: “Por primera vez lo digo así porque es cierto, esta administración es la peor que he conocido y cada día se deteriora más”.

 

Los apoyos a los artistas existen, mencionó, pero para los allegados al secretario de Cultura, Marco Antonio Aguilar Cortés, o a su pareja sentimental, Rosenda Aguilar, involucrada en las artes visuales, “y es en verdad una lástima porque podrían hacerse cosas interesantes aunque el presupuesto sea poco, hay grupos muy importantes en Michoacán que merecen el apoyo y que su trabajo se conozca”.

Por fortuna, continuó, los grupos han logrado entablar relaciones con otros estados “y nos apoyan mucho más afuera que adentro, reconocen nuestro trabajo, nos proyectan y es una lástima que no podamos llegar a la gente que debemos servir en nuestro lugar de origen porque no nos apoyan”.

En particular el foro La Capilla, donde ha formado por tres décadas a niños y jóvenes y dirigido incontables obras de teatro, explicó que si bien en anteriores administraciones ha recibido el apoyo para equipamiento, en la actual no logró ni conseguir una grabadora que le hacía falta: “Me dijeron cómprala tú y después vemos si te la podemos pagar; para eso no requiero su permiso, pero es su obligación disponer de las condiciones mínimas para desarrollar nuestro trabajo”.

A pesar de que La Capilla depende de la Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum), las actividades que ahí se desarrollan no son incluidas en la cartelera cultural oficial por un “ardid de Fernando Ortiz Rojas (quien dirigió hasta octubre pasado el Departamento de Teatro de esa instancia), siempre dijo que La Capilla era un lugarcito, nunca le gustó y dio la orden de que no nos incluyeran”.

La disminución de los apoyos a creadores, afirmó, tiene que ver con el perfil de los funcionarios que dirigen las diferentes áreas de la Secum: “En muchos casos son personas que nada saben de esto y nada tienen que hacer en los cargos, no se dan cuenta de los beneficios del arte ni de la problemática que atravesamos los productores”.

Un ejemplo de la falta de claridad institucional, refirió, son las escuelas de Iniciación Artística que a nivel estatal son dirigidas por improvisados que se ostentan como gestores culturales pese a su inexperiencia en este rubro y que ignoran la función de esos espacios donde se requieren especialistas.

“Por los improvisados en la administración de la cultura es que el arte es ineficiente en nuestro estado, porque no existe gente capacitada en cada lugar y esta administración está llena de eso, de incompetentes, de gente incapaz y necia, empezando por el gobernador, que es un papanatas, todo mundo lo mangonea por detrás y, con el deterioro de su salud, pues más, porque no tiene el ánimo ni la entereza para pelear”, señaló.

Frente a ese escenario, para 2014 comentó que la perspectiva es que “van a empeñar la Secum al mejor postor y no pasará nada, porque además sabemos que en tiempo de cambios y de elecciones -que se avecinan- todo se desvía para las campañas políticas; sólo falta que la retención de nuestro dinero sea para eso”, ya que informó que los trabajadores de esa instancia no han recibido ni la quincena, ni el aguinaldo ni el proporcional de sus vacaciones:

“El gobierno se declaró en quiebra hace unos días y el gobernador dijo que asumía la responsabilidad y existe la incertidumbre de que como pueden pagar hoy será hasta enero o marzo y, ¿cómo juegan así con la vida de las personas?, ¿eso es un gobernador?, qué vergüenza porque ni con el terrible de Godoy pasó esto.

“Yo no soy partidario de nadie pero todo mundo se queja de Godoy y argumentan que si nos va mal es porque Godoy dejó una deuda, que no pagan por culpa de Godoy, sólo falta que embaracen a una de sus hijas y digan fue Godoy. Eso es echar culpas y no asumir la responsabilidad y eso no está bien”, concluyó.

El arte devaluado

En torno a la radical baja en apoyos a los artistas coincidieron Adrián García Cabral y Sandra Gutiérrez, codirectores de la compañía de danza contemporánea Par XXIII, quienes agregaron la falta de respaldo mínimo en el ámbito de la difusión de los proyectos que los diferentes colectivos o artistas desarrollan:

“Éste ha sido uno de los peores años, no hubo nada de nada, estamos en números rojos”, y en particular cuestionó el papel del área de danza -ahora Departamento de Artes Escénicas- de la Secum, coordinado por Cardiela Amezcua Luna:

“Existe una posición medio bohemia y romántica de que apoyemos el trabajo de la institución con funciones gratis y para que nos sirva de promoción”, y esa política, indicaron que ha propiciado que el trabajo artístico se devalúe ya que quienes aceptan esa mecánica consienten que cada vez sea menos lo que la instancia invierte en retribuir a los artistas por sus proyectos, lo cual demerita la calidad de lo que se promueve.

Los artistas, además de conseguir alguna función con la Secum, deben consentir que se les pague a destiempo y a la vuelta de los meses terminan por recibir mucho menos del monto que aspiraban, porque al tener que dar cuentas a Hacienda y a un contador el escaso beneficio se desvanece.

Bajo la bandera de que el artista debe apelar a la autogestión, explicaron que el Estado oficializa algo que ha sucedido de forma histórica, un deslinde de su responsabilidad de apoyo en tanto que obtiene un presupuesto para ello; “Jamás hemos sido paternalistas los artistas, lo demás es retórica de políticos para zafarse de sus obligaciones”.

El problema se agrava, agregaron, porque cada año egresan licenciados en las diferentes disciplinas artísticas sin un perfil específico y que en aras de hacer currículum aceptan sin chistar las magras relaciones laborales que la institución les ofrece, y eso ha propiciado una gran fuga de creativos fuera del estado porque aquí no existen opciones para su desarrollo.

Los apoyos tangibles mediante becas de estímulo son insuficientes no sólo en la cantidad que otorgan, sino en el monto que ofrecen para producir, y eso se refleja en el tipo de proyectos que resultan, y que muchas veces son las mismas personas las que los obtienen porque una vez son becarios, otras jurados y se pasan la bolita de los beneficios.

La docencia es la única alternativa digna para sobrevivir del arte pero no son tan abundantes los espacios para la demanda que existe pero lo cierto, señalaron, es que los artistas aquí no pueden vivir sólo de su obra, aunado a que el cambio de Instituto Michoacano de Cultura a Secretaría de Cultura no sólo elevó el costo para burocracia, sino que generó mayor fiscalización de los recursos y el distanciamiento de estos para los artistas.