El Congreso mexicano aprobó el jueves una histórica reforma que permitirá a privados invertir en el languideciente sector de energía del país, en lo que se considera el mayor cambio en una industria que ha sido gestionada por el Estado durante 75 años.
“Para decirlo con franqueza, creemos que será muy beneficioso para la gente de México”, dijo William Colton, vicepresidente de planificación estratégica de la compañía, en una conferencia por internet, antes de que la Cámara baja de México diera la aprobación final a la reforma.
Expertos han dicho que las grandes petroleras van a tener que ver los términos finales para la inversión y las nuevas regulaciones antes de decidir hacer negocios en el país.
“Debemos tener un ojo puesto en eso”, dijo Tim Cutt, jefe de recursos petroleros del gigante de las materias primas BHP Billiton, sobre las reformas en México, porque tanto el esquisto de Eagle Ford, la cuenca Permian en Texas y pozos en la zona estadunidense del Golfo de México lindan con la frontera mexicana.
Es una “buena extrapolación” que existan oportunidades similares al otro lado de la frontera, dada la proximidad de las cuencas marítimas y terrestres, dijo Cutt.
























