Al menos 81 personas murieron y 121 resultaron heridas en el doble atentado suicida perpetrado hoy frente a un club de billar en Quetta (suroeste de Pakistán), anunció un jefe de policía.
El primer kamikaze hizo estallar sus explosivos en el interior del club y unos diez minutos más tarde otro hizo lo propio con un coche bomba en el exterior del edificio, donde habían acudido policías, equipos de socorro y medios de prensa, dijo el oficial Mir Zubair Mehmood.
“El balance de muertos es de 81 hasta el momento”, declaró Mehmood en conferencia de prensa y agregó que otras 121 personas resultaron heridas. “Nueve policías, entre ellos dos oficiales, perdieron la vida. Los dos atentados fueron ataques suicidas con bombas y el balance de víctimas puede subir”, advirtió el jefe policial.
La doble explosión se produjo cinco horas después de otro atentado con bomba en la plaza de Bachcha Khan, que tuvo como objetivo un puesto de control de la guardia de fronteras, según dijo una fuente policial.
El primer atentado provocó la muerte de al menos doce personas, casi todos civiles, salvo dos miembros de las fuerzas de seguridad, y unos veinte heridos, según datos ofrecidos por la Policía a varios medios locales.
De acuerdo con un informe reciente del Instituto de Pakistán para Estudios de Paz (PIPS), Baluchistán fue la región más golpeada por el terrorismo el año pasado, con 474 incidentes que causaron un total de 631 muertos.
Baluchistán es la provincia más extensa y menos poblada de este país asiático y, pese a contar con muchos recursos naturales como gas y minerales, presenta uno de los indicadores de desarrollo más bajos.
Varios grupos armados de corte nacionalista luchan desde hace décadas por obtener la independencia de la región de Pakistán o una mayor soberanía. Sus tácticas suelen consistir en atentados contra las instituciones públicas y las fuerzas de seguridad del Estado.
En la provincia, no obstante, también buscan refugio facciones de la insurgencia talibán, un movimiento fundamentalista islámico con una agenda distinta pero que también se opone a las autoridades paquistaníes.
























