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Baja California fue la primera entidad que le ganó la”oposición” al PRI en 1989 al tiempo que el establishment le negaba similar victoria a los perredistas de Michoacán quienes sufrían todo el rigor del salinismo vengador que no sabía perdonar a cuantos le negaron legitimidad política llamándole usurpador. Fue, por tanto, una decisión presidencial: el estado norteño para el PAN mientras a la izquierda –recién fundado el PRD a partir del registro del PSUM y el fin del Frente Democrático Nacional que postuló al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas a la Presidencia-, se intentaba arrinconarla para cobrarle así la temeridad de proclamar el fraude escandaloso que partió, precisamente, de la caída del”sistema”… de cómputo, por obra y gracia del entonces titular de Gobernación y, por ende, del Consejo Federal Electoral, Manuel Bartlett Díaz, convertido ahora en garante del Partido del Trabajo y activo del lópezobradorismo en su intentona de crear el partido Morena con el visto bueno del presidente Peña. La historia reciente no miente: registra hechos. ¿Círculo cerrado?


Desde entonces –1989-, cinco gobernadores panistas han pasado por el gobierno del estado fronterizo más occidental, a saber: Ernesto Ruffo Appel –muchos se preguntaban si su segundo apellido era traducción de manzana o derivación de la firma por entonces muy exitosa de cómputo-, quien negoció con Salinas abiertamente; Héctor Terán Terán, un personaje excepcional por desgracia muerto en 1998 tres años después de asumir el cargo dejándolo en manos de Alejandro González Alcocer; Eugenio Elorduy Walter y José Guadalupe Osuna, cada uno de rango menor y con calificaciones –salvo Terán- reprobatorias si bien Osuna, el vigente, suele pararse el cuello cuando anuncia, pomposamente, que la delincuencia ha sido abatida en la región. Todo es según el color –azul- del cristal…

Veamos. Para sostener la idea de que en Baja California, sobre todo en la problemática Tijuana, han disminuido los crímenes y por ende la presencia de bandas delincuenciales de alto rango, se establece un parámetro en relación con la crecida de la violencia en el ámbito federal; de esta manera se considera que en 2007 los asesinatos y desapariciones en la entidad conformaban el nueve por ciento del total de los registrados en el país; y que en 2012 tal porcentaje”bajó” hasta situarse sólo en el dos por ciento, motivo por el cual el gobierno de Osuna homenajeó a los generales Alfonso Duarte Múgica y Gilberto Landeros Briseño, rotados hacia otras regiones de la República, de acuerdo a sus mandos, por mecánicas naturales de la dependencia aun cuando la partida de ambos militares no fue bien vista por las autoridades locales.

Sin embargo, si leemos las cifras de otra manera, esto es sin referentes con el panorama nacional, tendremos que en 2007 se tuvo conocimiento en Baja California de doscientas treinta y ocho ejecuciones a cambio de lo sucedido más recientemente, en 2012, cuando la cifra llegó a doscientos sesenta y nueve, esto es treinta y una más que hace cinco años si bien el año”récord” se dio en 2008 cuando se tuvo conocimiento de setecientas veinticinco víctimas relacionadas con el crimen organizado en plena debacle consecuencia del vacío de poder en todos los niveles de gobierno. Por supuesto, en la República las cifras aumentaron escandalosamente: de dos mil setecientas setenta y tres ejecutados en 2007 a doce mil trescientos noventa y cuatro en 2012 de acuerdo a los reportes oficiales, no a los de diversas organizaciones no gubernamentales que sitúan sus números del horror por encima de las cien mil víctimas a lo largo del sexenio de calderón –minúscula-, amén de las novecientas ochenta y dos computadas en diciembre pasado por encima del promedio del sexenio calderonista, situación gravísima per se porque los voceros del peñismo se adelantaron a festinar que los índices criminales habían descendido. Falso.

Con tales lastres, los partidos empiezan a ser cálculos y estimaciones. Luego de casi cinco lustros, veinticuatro años exactamente, la alternancia parece necesaria, indispensable, en el estado que abrió las puertas a la”democracia” por posibilitar el éxito del panismo en el lejano 1989. Allí, a los panistas les cuesta mucho trabajo los consabidos referentes al pasado porque a ellos les toca lo medular. Desde luego, tampoco pueden arrojarse la pelota entre los gobiernos estatales y federales porque hasta hace poco más de un mes, sendas administraciones habían surgido del panismo y por ello el interés de maquillar las cifras a conveniencia como se hizo, por ejemplo, para disminuir drásticamente los índices de pobreza extrema sacando estadísticamente de ella a quienes ganaban dos dólares al día. La demagogia en todo su esplendor.

El hecho es que la repesca de alianzas está en su punto más álgido, sobre todo por la diversidad de personajes que pretenden las respectivas candidaturas. En el PRI, por ejemplo, en donde es costumbre cometer equivocaciones mayúsculas que terminan con la escisión de los más populares a quienes luego invitan otros partidos a participar –de allí algunas de las derrotas más sonadas de este partido, en Sinaloa e incluso Baja California Sur en 2010 y 2011 respectivamente-, parece cobrar ventaja el legislador Fernando Castro Trenti quien, además, posee una carta estupenda: el posible acuerdo con el PRD para una coalición a su favor lo que dejaría al PAN y su aspirante en situación de desventaja aun cuando la izquierda no tiene gran cobertura partidista en el estado. Pero, por otra parte, se aprecia la presión de Jorge Hank Rhon, cuyo equipo de fútbol, los Xolos, acaba de coronarse campeón de la primera división, y las malas lenguas aseguran que modificará su denominación por la del”Arsenal de México” considerando las”colecciones de armas” de su principal fuente de ingresos. El personaje, ex alcalde de Tijuana e hijo del extinto y célebre profesor Carlos Hank González –a quien jamás pudo probarse ilícito alguno a pesar de ser señalado como el”gran padrino” del narcotráfico entre otras lindezas-, tiene un largo historial incluso de aprehensiones resueltas con la complicidad de no pocos jueces venales.

Por supuesto, no son los únicos presuntos y los hay de todos los signos dentro de un PRI con gran inclinación por la cleptomanía y el mito: Humberto Lepe, Eduardo Martínez Palomera, Francisco Pérez Tejada, actual alcalde de Mexicali posición recuperada para el PRI, Carlos Bustamante Anchondo, presidente municipal de Tijuana en la misma circunstancia igual que Enrique Pelayo Torres en Ensenada. De acuerdo a la lógica elemental, si el PRI logró asegurarse la votación en las ciudades de mayor población del estado… no debería tener problemas para alcanzar la mayoría en los comicios de julio próximo, salvo si aparecen, de nueva cuenta, los intereses de otra índole, desde compadrazgos hasta presuntas sociedades, que suelen dar al traste la lógica política elemental. Por ejemplo, los Hank provienen del Estado de México, el centro neurálgico del peñismo.

Otra vez, el águila y sol. Por una parte, los compromisos gremiales; por la otra, la auténtica solvencia partidista. ¿Cómo caerá la moneda? Desde luego, de ello depende mucho el derrotero a seguir bajo la égida del mediático Peña Nieto; y será factible comenzar a medir su verdadero perfil republicano y político. Hagan sus apuestas.

Debate

Los panistas bajacalifornianos tienen un verdadero galimatías enfrente. Su militancia se ha acortado de un millón setecientos mil a sólo quinientos mil –y no doscientos mil como equivocadamente publicamos hace uno días-. Un bajón que el propio presidente nacional del partido, Gustavo Madero, atribuyó al fin del”chambismo” derivado del ejercicio de dos administraciones presidenciales bajo la égida de un panismo paralizante. ¿No que las cosas iban a cambiar con la primera alternancia? Lejos de eso, se multiplicaron los vicios y se redujeron las virtudes del mal llamado viejo régimen. Las pruebas son tantas que saltan a la vista.

En el segmento de panistas con merecimientos para alcanzar la candidatura al gobierno de la entidad, destaca Héctor Osuna Jaime –otro Osuna para que nadie dude del nepotismo exacerbado-, Francisco Vega de Lamadrid –pariente de”Bob” de Lamadrid, uno de los ex mandatarios priístas de menor monta-, Cuauhtémoc Cardona y, por supuesto, Gastón Luken Garza. Y es de éste último de quien vale la pena ocuparse porque muestra la veleidad de la clase política, sus reacomodos oportunistas y una solvencia que deja mucho de la dignidad y la honra personales.

Luken, como recordamos quienes no hemos perdido la memoria, fue contralor general, nada menos, durante la administración perredista del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de gobierno defeño en 1997 y siguió en el cargo cuando asumió la función de jefa la señora Rosario Robles Berlanga, la coahuilense que formó triunvirato con Marta Sahagún y Elba Esther Gordillo cuando los Fox habitaron la romática cabañita de Los Pinos. Y después, por si fuera poco, fue designado consejero del Instituto Federal Electoral por el que ya no pocas voces claman por su clausura para inaugurar una nueva institución. Además fue apoyado por el PRI, el PRD y el PAN, partido al que finalmente accedió para ser diputado federal entre 2009 y 2012. Una carrera meteórica, multipartidista, ayuna de ideologías y rebosante de ataduras morales –o amorales, según se pretenda-.

Es interesante recordar que Luken fue designado, a última hora, por el señor Cárdenas cuando varios distinguidos economistas se negaron a participar en el gobierno del Distrito Feeral. Él mismo me confió:

–La verdad, me sorprendí cuando Cuauhtémoc me llamó; creí que más bien buscaba a mi papá de quien era muy amigo. Pero no, faltaban cuarenta y ocho horas para la toma de posesión del ingeniero… y acepté casi sin conocerlo personalmente.

Por cierto, ya como contralor, comenzó a hablarse del”Muro Luken” porque su especialidad consistió en frenar todas las partidas destinadas a obras de infraestructura buscándole tres pies al gato. De estos personajes están repletos los azules cielos de la política mexicana.

La Anécdota

Una de las tareas más florecientes en la administración pública consiste en reportear por Internet e interpretar, de acuerdo a los intereses de los grupos afines, números y estadísticas. Así viene sucediendo desde la entronización de la tecnocracia –un término en desuso pero históricamente inamovible-, durante el periodo del extinto Miguel de la Madrid, padre político, entre otros, de Manuel Bartlett –quien lo chantajeó- y Emilio Gamboa Patrón, el fiel secretario que participó a favor de Carlos Salinas de quien se colgó hasta lograr tener un currículo impresionante en tan sólo un sexenio. Los beneficios de la complicidad salen a la vista.

Lo extraño de la situación es que tales sesgos han ocasionado una tremenda confusión en el México del presente: los salinistas Camacho y Marcelo Ebrard ya no van d la mano por la senda de la izquierda; Bartlett, en cambio, es morenista con todo el sabor del arribismo y Gamboa coordina a los senadores del PRI. De todos, el más leal a su partido resulta Gamboa pese a ser acusado de todo lo imaginable, hasta de pederasta. Pero allí está.