Con el amago de Marcelo Ebrard de tomar medidas drásticas, que incluirían la posibilidad de impugnar ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) los resolutivos del congreso nacional del PRD, el grueso de los líderes de corrientes perredistas, encabezadas por Nueva Izquierda, impusieron la línea que seguirá el partido en lo inmediato.
Además de mantenerse en el Pacto por México, impidieron que la elección de la próxima dirigencia sea por consulta abierta a los simpatizantes y militantes del partido, como pretendía el ex jefe de Gobierno –su propuesta obtuvo 77 votos en la mesa de estatutos, al ponerse a consideración de 621 delegados que la integraron–; para él, en los dos casos se va contra la voluntad de la mayoría perredista.
Relección, luego de tres años
La mesa de estatutos también aprobó por la noche la relección de ex presidentes nacionales, estatales y municipales, por 482 votos en favor, dos en contra y tres abstenciones. Al obtener mayoría calificada, algunos congresistas comenzaron a corear ¡Cuauhtémoc, Cuauhtémoc!, en referencia al fundador del PRD. La relección podrá darse dejando pasar un periodo de tres años.
























