Los Transportistas Unidos del Distrito Federal (TUDF), solicitaron una reunión con el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, para lograr una política pública consensuada para el transporte en la Ciudad de México porque, cuando se han realizado de manera unilateral, sólo resultaron en un peor transporte y perjuicios para la economía de los transportistas, que les impide mejorar el servicio porque, además de tener la tarifa más baja, subsidian el 80 por ciento de los pasajes-persona diario.

En conferencia de prensa celebrada esta mañana, los Transportistas Unidos del Distrito Federal (TUDF) denunciaron también la fijación de políticas públicas del Gobierno del Distrito Federal en el sentido de la desaparición del gremio, cuando al finalizar el año fue aprobado un incremento de 30.17 por ciento para las entradas de sus unidades en los Centros de Transferencia Modal (CETRAM) o paraderos, además del cobro anual por cada cajón en las bases de estos.


Los concesionarios dieron a conocer que han solicitado al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, participar en el desarrollo de políticas públicas en el transporte y evitar que como hasta la administración pasada, sean unilaterales y en perjuicio de la ciudad, sus ciudadanos y los transportistas, lo que ha llevado a la carcachización del servicio que prestan.

En voz de Encarnación Juárez Rodríguez expresaron que un ejemplo de estas políticas públicas fueron los microbuses hace dos décadas, los cuales “fueron obsoletos desde el momento mismo de su integración para movilizar personas. Sin embargo, los adoptamos porque fue una política pública impuesta desde el entonces Departamento del Distrito Federal (DDF), con Manuel Camacho Solís al frente”, expresó el vocero.

Juárez Rodríguez agregó que “en su momento hicimos ver a los funcionarios correspondientes, de los riesgos de integrar una cabina de pasajeros a un chasis para carga estática, es decir, para vanettes, lo cual provocó innumerables accidentes, que han impactado no sólo en las personas, sino también en la imagen de quienes de buena fe prestamos el servicio público de pasajeros”.

Asimismo, al comentar el anuncio realizado por el Secretario de Transportes y Vialidad, Rufino H. León el pasado jueves, a través de su vocero expresaron que la eliminación de 22 mil microbuses “será posible sólo con políticas públicas claras y viables; con una verdadera regulación del transporte que nos dé certeza jurídica y operativa y donde también se implique a los propios transportes del Gobierno del Distrito Federal como son la Red de Transportes de Pasajeros (RTP), los Corredores Cero Emisiones de Transportes Eléctricos y el Sistema Metrobús.

Asimismo, dijo Juárez Rodríguez, “es importante que exista un apalancamiento financiero de verdad, porque del programa con Banobras anunciado por Rufino H. León el pasado jueves y que no es nuevo, sino viene desde la administración anterior, hasta el momento no se ha podido reflejar ningún crédito porque el programa aún tiene defectos legales en el diseño. De tal forma que está ahí, pero sin utilizarse, por tanto es una falacia que se diga que sólo se define cuántos vehículos hay que sustituir y se puede ir a cualquier banco por el crédito”.

Por su parte, Nicolás Vázquez, miembro de la dirigencia colectiva de TUDF, expresó0 que le dan el beneficio de la duda al nuevo gobierno, sólo porque es nuevo, a la espera de que sus políticas sean diferentes a las de los anteriores, aunque con el incremento en los CETRAMs ya demostraron que van por el mismo camino.

Francisco Carrasco dio a conocer que sólo el Centro de Transferencia Modal (CETRAM) de Zapata cumple con los requisitos, mientras que el resto adolece de todos los servicios supuestamente con los que debe contar un área como ésta. Y esto se logró porque la recaudación realizada en todos los paraderos se trasladó para aquel lugar.

Al ser cuestionados sobre el monto en el cobro de los CETRAM por cada unidad que ingresa a los paraderos, Vázquez dio a conocer que el incremento fue de 30.17 por ciento al ir de 169 pesos a 220. “Es decir, de un solo jalón debemos pagar 51 pesos más por cada unidad, lo que hace todavía más inviable nuestra operación y la posibilidad de mejora en el servicio”, añadió Juárez Rodríguez.

Y lo que es peor: las autoridades del Distrito Federal luego consideran como CETRAM lugares de paso obligado bajo puentes, como es el caso de varias rutas que pasan debajo del puente de Coyuya, sin que realmente sea un Centro de Transferencia y por el simple hecho de pasar por ahí.

Vázquez añadió que se cobra entrada o paso por los CETRAM a alrededor de 15 mil de las casi 28 mil unidades que prestan el servicio público, lo cual arrojaría una cantidad de 3 millones 300 mil pesos, mientras que la recaudación anterior era de 2 millones 535 mil pesos mensuales por ese rubro.

Finalmente, los transportistas recordaron que la modernización del transporte pasa necesariamente por el ajuste a la tarifa, pero sobre todo de una tarifa que no esté amarrada a los intereses políticos-electorales de los gobiernos de la ciudad como ha ocurrido a lo largo de los últimos años.