El campo mexicano y en general nuestro país, enfrenta serios retos que debemos asumir con responsabilidad; es cierto que sólo el 15% del fertilizante que se utiliza en México, es de origen nacional; también es cierto que sólo el 10% de las unidades del sector agropecuario, tienen acceso al crédito; debido a ello, se afrontan serios problemas para modernizar y elevar con mayor rapidez la producción y productividad del sector agropecuario.Antonio Guzmán Castañeda, delegado de la Secretearía de Agricultura, Ganadería; Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) en Michoacán, sostuvo que el presidente Enrique Peña Nieto y el Secretario Enrique Martínez y Martínez, trabajan en la gestación de una profunda reforma al campo, en la cual desde luego los actores del sector estatal, han hecho las aportaciones correspondientes para enriquecer la propuesta que seguramente traerá innumerables beneficios al campo michoacano.
Destacó por ejemplo que se coincide total y absolutamente con la visión del jefe del Ejecutivo Federal y del Secretario Enrique Martínez y Martínez, en la cual se dispone buscar esquemas de apoyo para los pequeños productores.
Del mismo modo, reconoció que existe una gran fragmentación del campo en pequeñas parcelas, a las cuales se les debe hacer un traje a la medida para que puedan producir más y mejorar sus ingresos, a partir de una mayor certeza jurídica de la tenencia de la tierra y esquemas de asociación como los clústers de agro-negocios, empresas integradoras o la agricultura por contrato.
Guzmán Castañeda, informó también que complementariamente el programa del PROCAMPO, se estará transformando en el nuevo PROAGRO PRODUCTIVO, mismo que está diseñado para entregar apoyos diferenciados, y sobretodo, vinculados a la productividad de nuestros estados y municipios.
Asimismo, debido a que los fertilizantes son escasos y caros, se buscará incrementar la disponibilidad de los mismos; el objetivo del Secretario Enrique Martínez y Martínez es que el próximo año podamos contar con una planta en la cual podamos elaborar nuestros propios fertilizantes y poderlos producir a costos más bajos que los que actualmente se introducen de Rusia o de otros países.
La modernización del campo a través de la gran Reforma que promueve el presidente Peña Nieto, busca también que las mujeres y hombres del campo tengan acceso al uso de semillas mejoradas, pero a la vez asegurar la sanidad de los alimentos; es decir, se busca el mayor rendimiento posible, pero también que sean resistentes a plagas y enfermedades; y que también cuenten con un elevado contenido nutricional.
Otro tema que hemos propuesto y en el cual coincidimos total y absolutamente, es el contar con un campo con riego tecnificado; ya que tiene un rendimiento cuatro veces más que uno de temporal; no tenemos ninguna duda, que para el próximo año en este tema Michoacán será punta de lanza; a Michoacán ya nos han autorizado la modernización de 3 mil hectáreas de riego; y para el 2014 seguramente habrá más, toda vez que con riego tecnificado se ahorra poco más de un 50% del vital líquido. Un dato interesante, el 75% del agua que se consume en el país, se utiliza en las actividades agropecuarias y de estas se pierde la mitad, porque no hay tecnificación.
Por otro lado, sólo el 10% de las unidades productivas del país tiene acceso al crédito, debido a ello se afrontan serios problemas para modernizar el campo y las parcelas, y por ende la producción.
Sin duda, la reforma financiera, permitiría la actualización de la banca de desarrollo, y de esta manera podría incidir en el sector agroalimentario para brindar crédito oportuno y a tasas competitivas, así como garantías adecuadas y justas.
De manera complementaria, se incentivaría el establecimiento de una Banca especializada regional, de carácter privado y de una bolsa mexicana agroalimentaria de futuros y físicos que el país necesita y demanda.
Guzmán Castañeda dio a conocer que en el país, durante este año se aseguraron 12.1 millones de hectáreas y casi 10 millones de cabezas de ganado, lo cual representa incrementos de 30% y 40% en relación con el 2012.
Otros temas que vendrían en la reforma del campo, son sincronizar la oferta y la demanda de los productos agropecuarios; ya que cuando existe una sobreproducción de los frutos o granos, los precios en el mercado se caen y por consecuencia los productores padecen de estos fenómenos de la oferta y la demanda del mercado; como está sucediendo actualmente en Michoacán, Jalisco, Morelos y Guanajuato con el precio del sorgo y del maíz, así como la guayaba en la entidad.
Para ello, dijo, se requiere contar con un moderno marco legal que permita dinamizar al sector agroalimentario del país; es decir, se trabaja arduamente en poner al día normas, reglamentos del sector; a fin de establecer políticas públicas, estrategias y programas acordes a lo que actualmente demanda el campo mexicano.
Se trabaja pues, para que de manera tangible se pueda reducir la pobreza en el campo, la cual lamentablemente se vive en el medio rural; en tal sentido, nuestro esfuerzo deberá sigificarse por una verdadera transformación del agro mexicano. Hoy, no sólo se siembran compromisos, se siembra esperanza y se trabaja muy firme con los pies en la tierra; sostuvo.























