El último partido de Chivas en el Estadio Omnilife en la agonía de la fase regular del Torneo de Apertura 2013 ha sido también la despedida para algunos de sus integrantes.El triunfo, el segundo del Rebaño en la temporada, y la primera victoria de Juan Carlos Ortega, quien luego de diez partidos consiguió sumar tres puntos para un equipo a punto de desintegrarse.
Pumas, por su parte, también confirma su campaña de terror.
Y es que en otros tiempos decir adiós en un duelo ante Pumas hubiera significado un digno final. En las circunstancias actuales es todo lo contrario. Dos equipos ubicados en la elite de los llamados cuatro grandes del futbol mexicano han ofrecido una campaña desastrosa que por consecuencia generará cambios urgentes.
Por lo tanto, a dos partidos de concluir, Juan Carlos Ortega sin saber si él mismo continuará ya comenzó a realizar ajustes pensando en el futuro inmediato, y esta tarde contra Pumas anunció en la alineación titular lo que podría ser la primera salida: Luis Michel.
En la portería entró al relevo Antonio Rodríguez, y en la delantera hubo otro ajuste que ya se vislumbraba, pero en apariencia obligado por una lesión de Miguel Sabah para cederle su lugar a Aldo de Nigris, quien había estado concentrado con la Selección Nacional.
Con dichos ajustes se presentó Chivas para recibir a un Pumas también decadente con José Luis Trejo al mando.
El Rebaño, como en tantos otros encuentros arrancó intenso, peleando cada balón, apretando la salida de su rival y con la convicción de ir al frente.
Mientras el cuadro capitalino estaba rezagado a la espera de un contragolpe. La estrategia de Trejo pasó una factura alta que aprovechó su rival hambriento por la victoria.
Al minuto 12, el defensa Víctor Perales agregado al ataque entregó un balón en la media luna a De Nigris, quien disparó pero el balón le rebotó a Velarde. El esférico quedó libre y mientras el portero Alejandro Palacios y sus defensas se decidían a despejar, Márquez Lugo agradeció la indecisión y llegó para empujar hasta el fondo de las redes para el 1-0.
Cuando se esperaba que el Guadalajara buscara el segundo sucedió lo que en otros partidos, cedió la iniciativa, perdió la posesión del balón y por lo tanto el control del juego.
Chivas comenzó a exhibir fallas en una defensa que también presentó modificaciones con Patricio Araujo como central junto a Héctor Reynoso y Víctor Perales.
En media cancha Jorge Enríquez y Marco Fabián intentaban recuperar, pero mientras el “Chatón” se esforzaba y Marco hacía lo propio con una dosis extra de fintas que no fructificaban.
Paulatinamente Pumas crecía y avanzaba hacia el terreno rojiblanco con Javier Cortés, quien recurría al tiro desde fuera del área, lo mismo que Luis García, quien detectó la debilidad de una defensa confundida.
Ante tales deficiencias, Ortega hizo una modificación más que también se interpreta como la insinuación de otra despedida: Héctor Reynoso. Su lugar lo ocupó Néstor Vidrio, otro defensa.
Para la segunda parte, tras la pausa en el vestidor con la charla técnica de por medio, el Rebaño retomó el ritmo de la intensidad, mientras que Pumas se demoró para reaccionar con los ingresos de Martín Bravo y Ariel Nahuelpan para hacerle compañía al español Luis García.
Sería el ex atacante del Liverpool y el Barcelona que dio el primer aviso con un disparo al travesaño al 61 que fue adornado con el lance de Rodríguez.
Minutos después, al 64 respondió Chivas con un tiro violento de Márquez Lugo que también se estrelló en el travesaño.
Chivas era pura transpiración y las piernas de algunos ya no respondían por las labores de sacrificio, por lo cual le dio las gracias a Aldo de Nigris, quien se percibió agotado y con una sola oportunidad de gol.
Su relevo no fue otro elemento de características ofensivas, sino defensivas como Antonio Gallardo para fortalecer la media cancha. Adelante se quedaron Márquez Lugo y Fabián, y detrás de ellos el novato Ángel Zaldívar.
La apuesta de Chivas fue el despeje largo para desgastar a Pumas que era el obligado a la persecución incesante del balón con poco jugadores talentosos para pensar en el empate.
Nahuelpan dejaría ir la mejor oportunidad para Pumas al dejar pasar un balón en los minutos finales.
Para Chivas fue la segunda victoria en el torneo, la segunda de Ortega y no hay mucho que celebrar en su último partido en el Omnilife. Lo positivo que es que se separa de los últimos lugares de la tabla general, pero la afición sigue rabiosa e inconforme con una temporada para el olvido.

























