Es en verdad un verdadero crimen, lo que permiten sucede en el interior de las instalaciones del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia, DIF. Con motivo de los fenómenos naturales “MANUEL” e “INGRID” los michoacanos aportamos nuestro granito de arena para ayudar a nuestros hermanos en desgracia, en las diferentes regiones del estado que afectaron dichos fenómenos naturales y como siempre, son las instituciones de ayuda humanitaria, las encargadas de recabar, almacenar y posteriormente, repartir los donativos que la gente común y corriente, hace de buena gana y mucha solidaridad, en algunos casos, es un verdadero acto de heroísmo, el que familias casi en la miseria, se desprenden de algunos valores y hacen acto de presencia para aportar lo que en sus manos está. El caso es que el DIF de Michoacán, recolectó víveres y material diverso para ayudar a familias afectadas, víveres que fueron aportación voluntaria, generosa y espontánea de los michoacanos y que ahora están tirados en el patio trasero de la institución, echándose a perder de manera criminal y desde su flamante e influyente directora la Señora NELLY SASTRÉ y toda su caterva de ayudantes, no hacen nada para impedir ese crimen. ¿Con qué calidad moral se le puede pedir a la ciudadanía que ayude, sí lo que entrega de ayuda, se echa a perder por la irresponsabilidad de los funcionarios públicos responsables? Para mayores datos, los víveres están rumbo a los baños del segundo patio.

LE QUEDA UN AÑO AL RECTOR
SALVADOR JARA GUERRERO, quien ya cumplió, “pian pianito” tres años al frente de la Universidad Michoacana, entró de lleno al último año de su administración y la verdad, es momento de hacer un pequeño alto y entrar en un proceso reflexivo de lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal, sobre todo, en la relaciones de la institución con sus permanentes dolores de cabeza: los sindicatos y las casa del estudiante. Sí el Rector JARA logra sacar la reforma a la Ley Orgánica de la Universidad, podrá pasar a la historia como uno de los rectores menos malos, como uno de los rectores, con pantalones y arreglar de una vez por todas, el entuerto jurídico que rige su vida interna, que es su actual ley orgánica y sus reglamentos, sí es que hay. Sin embargo, ese alud de multas que el Poder Judicial federal les ha aplicado, revelan que; o no hay voluntad política de arreglar los dislates jurídicos o de plano, se nada en un mar de ignorancia. Por otro lado, los diversos grupos, la mayoría tradicionales que saben el “botín” que es el control de la universidad, están empezando a “mover sus piezas” para delinear una sucesión tersa y sin contratiempos. Es muy sabido que en la actualidad, ningún grupo se puede comer el pastel solo, tiene que hacer alianzas y bueno, lo natural sería que el grupo político del Rector JARA GUERRERO, fuera el primero en abrir el juego y tratar de manejar con tino esa sucesión, mediante las alianzas menos perversas y más propositivas para la Universidad.

LA NOVELA DEL “YA LLEGUÉ”
Aún sin coincidir con el “Patíbulo” de GARCIA DAVISH, pues ningún ser humano debe de darnos lástima, menos quien “aiga sido como aiga sido” es el gobernador con licencia, pero que fue electo mediante el voto mayoritario de los michoacanos. Sí lástima no nos da ni nos debe dar, un profundo coraje y preocupación sí, porque es la voluntad del propio FAUSTO VALLEJO en meter a nuestro estado en esa dinámica de incertidumbre y desasosiego. Sí va a reasumir su puesto de gobernador, ¡que lo haga! Pero por favor, que no lo anuncie, ese constante anuncio, desequilibra las estructuras de gobierno, por la diversidad de sus componentes humanos y su pertenencia política. Así que me uno a la súplica de la mayoría de los michoacanos al gobernador con licencia, que ya no hable, calladito se ve mejor y que cuando decida y lo dejen asumir su responsabilidad, ¡que lo haga!, pero ya, que mientras, guarde silencio.