Es evidente que en los parquímetros, se ve un gran pastel que genera envidias, muchas envidias y en esa virtud, salen al por mayor una serie de “contreras”, es decir, aquellos que oficiosamente están en contra de casi todo y de los parquímetros, también. Pero la esencia en la mayoría, es simplemente gritar, hacer notar su voz, para ocupar un lugar en la mesa de “la negocia” y por supuesto, alcanzar una rebanada de tal pastel. Reitero, no todos, pero sí, la mayoría. En la manifestación de posiciones, a favor o en contra, no se han escuchado con claridad los argumentos de ambos sentidos, pues algunos, tratando de sacar una ridícula “raja política” han hecho “encuestas” en la que sustentan su posición. ¿Pero, sabe qué? La “encuestitis” en torno a los parquímetros, se ha levantado con una absoluta falta de seriedad y profesionalismo, como La del Partido “Movimiento Ciudadano” que instaló una mesa de “consulta” en la Plaza de Armas. Según la Secretaría de Finanzas, en parque vehicular del Estado de Michoacán, es de cerca del millón de automóviles; el de la ciudad de Morelia, es de 180 vehículos aproximadamente y sí Usted sabe que el Estado de Michoacán tiene un aproximado de más de 4 millones de habitantes, de los cuales, entre el 20 y 25% vive en la Ciudad de Morelia, estamos hablando de que la capital del estado tiene un aproximado de Un Millón de habitantes. ¿Y esto qué?, preguntaría Usted. Bueno solo trato de hacer un razonamiento encaminado a que sepamos los capitalinos que el problema de los parquímetros, es solo un problema del casi 10% de la población moreliana, pues, reitero, el parque vehicular de Morelia es de 180 mil vehículos. Entonces, ¿Por qué hacer una tormenta en un vaso de agua? De esta manera me permito decirle a Usted que la “encuestas” levantadas por algunos actores políticos, sin más chafas que un billete de a dos pesos, pues le preguntaron a personas de “a pie”, no le preguntaron a los que tienen vehículos que son el sector involucrado, porque tengo la absoluta seguridad que a la mayoría de los poseedores de automóviles, les gustaría acudir a centro de la ciudad y encontrar donde estacionar su vehículo. Uta, ya lo sé, me van a decir que ahora qué me pasó, que estoy defendiendo al rey de Wilylandia, que dé a como fue el “chayote. ¡Ni madres!, solo aportar unas cuantas y claras ideas para que la discusión en torno a ese problema no siga siendo bizantina. ¿Tiene virtudes el proyecto de los parquímetros?, ¿Tiene debilidades el tal proyecto? claro que tiene lo uno y lo otro. En el concepto actual, la instalación de parquímetros en el mundo, no es una medida recaudatoria, aunque sí produce dinero y a veces mucho. Es una medida para inhibir el uso del vehículo. Es una medida ecológica. ¿Por qué? Se supone que al costar estacionar el vehículo en la vía pública, el propietario de un automóvil, prefiere usar otros medios de transporte que su propio vehículo, pues aparte de costarle el estacionamiento, le cuesta la gasolina de su desplazamiento y le cuesta un desgaste natural de auto. Esos tres factores de costo, los evitaría al tener un solo costo, que sería el uso alternativo de otro transporte que no sea su auto. Sí usa una bicicleta, se beneficia su salud y su economía. Igual, sí decide caminar, beneficia a su salud y a su economía, ¡ah! Pero sí decide usar un transporte que no sea su auto, beneficiará a los concesionarios del transporte público, al usar éste medio. ¿Quién usa por muchas horas los lugares de estacionamiento en la vía pública? Pues básicamente los burócratas y algunos, muy pocos por cierto, empleados privados. ¿De cuántos empleados públicos hablamos? Según el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo, en la Ciudad de Morelia tiene al derredor de 5 mil miembros. Y, ¿cuantos trabajan en el Centro de la Ciudad? Menos del 10%, es decir, 500 trabajadores aproximadamente. El problema sigue siendo pequeño. Ahora, con la Inhibición del uso del automóvil, habría más cajones de estacionamiento disponibles en el Centro de la Ciudad, lo que permitiría que muchísimas personas que actualmente no acuden al centro de la ciudad por falta de estacionamiento, ahora lo hagan y los principales beneficiarios, serían los comercios, bares y restaurantes del centro de la ciudad. Al beneficiarse estos, se podrían incrementar los empleos en estas empresas. En fin, hay muchos beneficios que se pudieran generar, porque, me diría usted, ¿Y los franeleros? A lo mejor, previa capacitación, se les contrataría como los vigilantes aplicadores de la “araña inmovilizadora”, esto, traería, bien planeado, una mejor vigilancia en el primer cuadro de la ciudad, en fin, esto solo es una columna que aborda un tema, no es un estudio técnico ni nada parecido, solo son ideas para la discusión.

























