.

Insisto: en el currículo de Andrés Manuel López Obrador es necesario separar al político institucional –su labor al frente del gobierno defeño fue muy buena aun cuando algunos afectados por sus decisiones le repelieran desde entonces comenzando la”campaña negra”contra él-, del intransigente callejero, a veces pendenciero, capaz de negarle virtudes a sus adversarios a cambio de atesorarlas todas él de acuerdo a un criterio oblicuo y escasamente sensato:

–Me complace –dijo al registrarse como militante de MORENA, su nueva casa de incondicionales-, en corroborar que hay millones de mexicanos con dignidad.


 

 

Esto es: quien no está con él carecen de tal condición y hasta de su nacionalidad mexicana; además, a la hora de oficializar el inicio de las adhesiones al movimiento que dividirá a la izquierda sin remedio, sólo le acompañaban algunos cientos de personas… y no millones como expresó para parecer grandilocuente, una característica propia de los fascistas de todos los tiempos. No vayamos muy atrás en la historia: ¿recuerdan a George Bush junior? Pues él fue quien acuñó, con motivo de su belicismo exultante que le llevó a invadir Irak, una sentencia inolvidable:

 

–Quien no está con nosotros es porque está con nuestros enemigos.

 

Y como México, cuya delegación en la ONU presidía en esos momentos el Consejo de Seguridad, no se unió a los planes de invasión estadounidense –una medida que exalté, en su momento, acreditándosela a la administración de Vicente Fox, por cuanto se refería a la Doctrina Estrada en pro de la autodeterminación de los pueblos si bien resultó costosa en términos de bloqueos económicos soterrados-, caímos, como reiteró el entonces embajador Tony Garza –cazador de amores y fortunas, al matrimoniarse con la señora María Asunción Aramburuzavala, la mayor multimillonaria del país, y divorciarse en cuanto pudo dadas sus apetencias personales y con los debidos privilegios de la separación-, en la escala de los adversarios estadounidenses. Desde ese momento y hora, el titular del Ejecutivo federal debió pasearse por medio mundo en busca de un acercamiento con el poderoso Bush junior quien le dejó sufriendo durante casi dos años hasta que le devolvió el color al rostro con un frío saludo de perfil.

 

Fíjense, entonces, en la similitud de las posiciones aun cuando Andrés Manuel, como hemos reiterado muchas veces, no hable siquiera inglés y, de resultar presidente algún día como sus incondicionales esperan, nos llevaría al aislamiento casi total en un mundo globalizado del que conoce bastante poco a diferencia de cuanto sabe sobre nuestro país, seguramente como el mexicano que más profundamente conoce México al haber recorrido hasta el último rincón, incluyendo recorridos a lo largo de cuatro meses por Oaxaca y Chiapas, esto es por las llamadas zonas en conflicto –con abundancia de grupos subversivos que debieron atestiguar el paso del dirigente por sus territorios, sea para tomarlo como rehén o para sentarse a la mesa con él; obviamente ocurrió lo segundo-, sin la más mínima restricción militar o de los alzados, esto es en armas, que celebraron ya diecinueve años de estar en la palestra… sin disparar un solo tiro salvo al aire.

 

En fin, MORENA, o Movimiento de Regeneración Nacional, marca el fin de López Obrador como miembro del PRD y exhibe, al mismo tiempo, la supuesta indolencia de los partidos de esta tendencia para llevarlo, a él sólo a él, al poder presidencial. Esto es, sin ningún tipo de autocrítica by volcando sobre dirigentes y militantes de las fuerzas que lo han postulado, dos veces, a la Primera Magistratura, como torpes e ineficaces en cuanto al objetivo propuesto. No habla, claro, de sus equivocaciones, tales como el hablar de más y no en tono”de presidente”como le recomendaron en 2006 Jesús Ortega y Carlos Navarrete –los dos de tendencia socialista desde sus inicios sin ningún contacto con el PRI como sí tuvo López Obrador en Tabasco-, y de su obsesión por insistir en desconocer a sus adversarios pero sin la fuerza jurídica necesaria para defender los sufragios a su favor; desde este punto de vista, esto es la ausencia de previsión sobre un presunto fraude que se veía venir, cada voto emitido en pro de esta causa fue traicionado por cuanto a la ineficacia de los representantes partidistas que se dejaron llevar por la corriente hasta que ya no había remedio para salvar al niño ahogado. Cuando menos, las culpas debieran repartirse equitativamente.

 

Pero, ¿de verdad los únicos mexicanos dignos, incluyendo a los miembros de la izquierda mexicana quienes ya no creen en Andrés Manuel, son cuantos siguen al gran icono –ya ni siquiera líder-, incapaz de admitir errores y exultante para señalar a los demás por las mismas causas atribuibles a sus propios representantes? Por ejemplo, en el caso escandaloso de los repartos millonarios de despensas por parte del PRI –los vales de Soriana y Monex, sobre todo-, ¿no se hizo algo similar a través de la jefatura del gobierno del Distrito Federal, en manos del perredismo que exigió a Marcelo Ebrard asegurar, a como diera lugar, este enorme espacio urbano para consolidar la candidatura de Andrés Manuel?¿O vamos a negar que la ayuda a las personas de la tercera edad no es igualmente un gancho social para hacerse de sus sufragios como compensaciones? Por favor, no seamos ingenuos. Y lo mismo hizo el PAN, a pesar de que su ingenua candidata creyó contar con más apoyos que los recibidos, en las entidades gobernadas por mandatarios de esta filiación, específicamente Guanajuato y Jalisco, en donde pese a todo cayó el telón sobre el borrachín de Emilio González, el gobernador saliente que entregará el poder el primero de marzo a Jorge Aristóteles Sandoval Díaz.

 

Lo innegable es que MORENA, quiérase o no, significará un nutriente negativo para la unidad de la izquierda y, por ende, dejará una senda tanto al PRI como al ahora casi desmantelado PAN, para aspirar a mantener y recuperar posiciones este mismo año con cargo a la penosa escisión de los perredistas, curiosamente aquellos que siempre fueron partidarios de esta causa y no arribistas como quienes han quedado al lado de López Obrador. ¿Sólo casualidad o una tendencia evidente a parecerse, lo más posible, a su mayor antagonista, el odiado –con justeza- Carlos Salinas de Gortari, igual que él, incapaz de equilibrarse emocionalmente si no detenta el poder. Así lo definió el”legendario”Fernando Gutiérrez Barrios quien conoció muy bien a Salinas y le sirvió hasta que éste filtró la idea de una supuesta ayuda del veracruzano a los miembros del EZLN para forzar con ello la sucesión presidencial… evitando la candidatura de Manuel Camacho.

 

Camacho, por una parte, y Manuel Bartlett –el mayor represor de izquierdistas de la historia bajo la férula del extinto Miguel de la Madrid, huésped seguro del inframundo-, son ahora de los primeros en incursionar en MORENA ¿para bien del país?¿Puede sentirse orgulloso, con tales compañías, el irreductible e infalible –como los Papas a quienes tanto cuestiona-, Andrés Manuel?¿Él quien llama al PAN”la iglesia”y al PRI”la mafia”, como si nadie en estos institutos tuviera un solo valor propio, siquiera el ser mexicanos, para consolidar la idea de que el”todo México”es él junto a sus incondicionales?

 

Mal comienzo para MORENA –nada que ver con la Morenita del Tepeyac-, y quienes siguen con ojos vendados al irrenunciable”legítimo”de las dos damas: doña Rosario Ibarra de Piedra y Elena Poniatowska, éstas sí grandes señoras acaso deslumbradas por el liderazgo de Andrés Manuel y sus encandilamientos consuetudinarios.

 

Debate

 

Hablemos de perros y de quienes utilizan a sus”mascotas”como herramientas, muchas veces, para sustituir al amor humano. No me refiero a quienes las tienen como lo que son, esto es animales que endulzan los juegos infantiles y son fieles siempre y cuando no tengan más vida social con sus amos. En esta relación, salen perdiendo, muchas veces, quienes mantienen a los irracionales y los encumbran como ejes de sus hogares. Es en este punto en donde inician las tremendas deformaciones que luego llegan a destruir el alma. Los animalistas, quienes defienden hasta las bestias predadoras, suponiendo que deben ser protegidas de la ferocidad humana, optarían, por supuesto, por finiquitar a los hombres.

 

Alguna vez a estos personajes curiosos que se ponen a nivel de sus cautivas mascotas, les sugerí, cuando protestaba ante la embajada española por la absurda prohibición de las corridas de toros en Cataluña –de hecho lo que se pretendía era arrojar infundios contra España y no para exponer la supuesta barbarie del espectáculo como ha sido muy claro-, una suerte de metáfora:

 

–Supongamos que están al pie del abismo y tienen tomados de cada mano a su mascota favorita y a un niño de otra raza por ejemplo; y no pueden, bajo ningún motivo, mantener a los dos y deben soltar a uno de ellos. ¿Por quién o cuál optaría?¿Por el niño desconocido o por el animal favorito?

 

Lo trágico no fue la respuesta… sino la duda que evidenciaron al formularles la cuestión. Fue, sencillamente, terrible. Y no faltaron algunos que optaron por guardar silencio al percibir que su postura, a favor de su mascota, sería indefendible moralmente. Así de terrible es la interrelación perversa de la era moderna.

 

Viene a colación el episodio al percatarnos del drama en el Cerro de la Estrella en donde murieron cinco personas a mordiscos de perros callejeros. Y a los tribunales acudieron grupos de esos, animalistas o ambientalistas, para clamar por”el buen trato”a los canes olvidándose de los seres humanos muertos a dentelladas. ¿Qué es esto?, me pregunto una y otra vez. ¿Hemos llegado al punto de que la humanidad no se respete a sí misma? A ver si contestan, si tienen argumentos, cuantos insisten en poner a los irracionales por encima de sus depauperados cerebros.

 

La Anécdota

 

En Houston, en el año que se inauguró el pomposo Astrodome, se dieron corridas de toros incruentas. Una fue un mano a mano de Jaime Bravo y Eloy Cavazos. El hecho es que el público, acostumbrado a ver por televisión centenares de muertes humanas con la visión bélica estadounidense, estaba claramente a favor del toro… porque, decían, no iba por propia voluntad al redondel. Finalmente, un banderillero no colocó los palitroques encima de la almohadilla prevista para”no lastimar”al burel… y se armó un escándalo; minutos más tarde, caía herido, grave, Jaime Bravo; fue entonces cuando el público, puesto en pie, homenajeó a la bestia por haber ganado la”bullfight”, un término que en inglés no explica la esencia del espectáculo.

 

Así, todavía, ahora… cuando los ingenuos e ignorantes –no quiero nombrarlos imbéciles para no ofenderlos-, no admiten argumentación alguna en pro de la fiesta de los toros, la más culta según Federico García Lorca, y se quedan con el rastrojo de la violencia sin asumir la lección existencial que surge desde el ruedo.