A nuestra redacción, mediante correo electrónico, llegó una solicitud de “Derecho de Réplica” firmada por los integrantes del autodenominado “Poder Ciudadano de Michoacán”, cuyo texto de 3 cuartillas aproximadamente, explica los presuntos agravios que les causó mi columna publicada en la Revista “Con Lupa” del pasado 11 de Noviembre del presenta año. En cumplimiento a ese derecho, publicamos íntegramente el texto de dicho libelo.

 

     Morelia, Michoacán, a 15 de octubre de 2015.

Lic. Armando Saavedra. Presente.

En la publicación que usted edita “Bajo la Lupa”, de fecha 11 de octubre de 2013, se publicó una nota en la cual se hacen múltiples referencias a Poder Ciudadano de Michoacán  por el posicionamiento en torno al diferendo en curso por la gubernatura de Michoacán. Poder Ciudadano agradece la atención prestada a dicho posicionamiento, sin embargo, en ella se hacen afirmaciones difamatorias en contra de los integrante de Poder Ciudadano y  razonamientos falaces en torno al tema, razón por la cual solicitamos a usted el derecho a réplica y en consecuencia la publicación del presente texto. Primero. Poder Ciudadano de Michoacán es una organización civil e independiente, que ejerce el derecho constitucional a participar en la vida pública de México y de Michoacán; está constituido por ciudadanos con diversas trayectorias en la vida política, administrativa y académica de la entidad, y como tal hemos expresado nuestra opinión razonada y respetuosa ante diversos temas que son de gran importancia para nuestra sociedad, con el único propósito de contribuir al mejoramiento del gobierno y de propiciar el debate de argumentos con los distintos actores civiles y públicos.  Segundo. En consecuencia, rechazamos el trato difamatorio que el autor de la citada columna emplea al utilizar calificativos  que no representan la verdad de Poder Ciudadano. Nuestra agrupación no es una “pandilla”  como el autor irresponsablemente enfatiza. El autor seguramente no ignora la connotación del término, de no ser así,  tendrá que demostrar que, como lo afirma, la finalidad de Poder Ciudadano es el de la delincuencia, (acusación que no sustenta en su nota), de otra manera le exigimos disculpas. Tercero. Vayamos a los  argumentos vertidos en la opinión del autor. Para el autor del texto Fausto Vallejo no tiene ninguna investidura.  Se equivoca plenamente, el gobernador con licencia fue electo por la mayoría de los michoacanos, guste o no a quienes sufragaron o no por él.  Juró ante el Congreso y legalmente obtuvo la investidura de Gobernador Constitucional de Michoacán. El gobernador con licencia no ha renunciado ni el Congreso ha calificado una hipotética renuncia como lo indica la Constitución. Si retornara le bastaría con un comunicado al Congreso, no para pedir permiso o para jurar nuevamente, simplemente para ocupar la función para la cual fue investido por la soberanía popular que es el voto. Por esta razón, Poder Ciudadano parte de una premisa: el conflicto actual en torno a la gubernatura debe resolverse en apego a la Constitución del Estado de Michoacán y para ello el artículo 57 es bastante claro. Lo que a Poder Ciudadano preocupa es que como resultado de una disputa por el control de la gubernatura, las facciones del partido gobernante estén tratando de modificar el sentido de la voluntad popular para entregar la gubernatura a quien no la ganó. Cuarto. Existe una distancia abismal entre el conflicto electoral y pos electoral de 1992 y la elección de 2011. Para 1992 las elecciones eran arbitradas a través de la Secretaría de Gobernación del gobierno de la República. Es decir, en aquellos años el PRI era juez y parte de los procesos. Mientras no se logró la autonomía del IFE y de los órganos electorales, la competencia política estaba determinada por la injerencia siempre oscura y fraudulenta del partido en el poder. Es decir, no existía una normalidad democrática. La elección de 1992, como lo fue la federal de 1988, la local 1989, la federal de 1991, estuvieron plagadas de acciones fraudulentas. En todas ellas, y después de la emergencia cívica de 1988, los electores decidieron no seguir tolerando la imposición. Lo que se vivió en 1992 fue la protesta social a raíz de algo que el autor trata de olvidar, las acciones de fraude para imponer a un gobernante. No es el caso de la licencia de Fausto Vallejo, aquí no hubo un fraude electoral, no hubo un conflicto pos electoral, lo que hay es un conflicto entre grupos del propio PRI para quedarse con el poder. En la actuación histórica de aquellos años con la actual de integrantes de Poder Ciudadano, sí hay congruencia.  En ambos casos, en 1992 y 2013 se pide el respeto al estado de derecho. En 1992 como respeto a la voluntad popular y en rechazo al fraude electoral y en 2013 simplemente como respeto a  la Constitución y a la voluntad de los michoacanos. Sexto. Al final de su nota el autor afirma candorosamente, luego de narrar las historias palaciegas de cómo alguien puede perder el poder y se dirige al lector, “¿Ahora entiende Usted porqué es necesario que FAUSTO VALLEJO, hable con el Presidente PEÑA NIETO?”. Y es aquí en donde la discrepancia es clara. Para Poder Ciudadano debe respetarse la soberanía del estado, soberanía que es determinada por la participación ciudadana a la hora de elegir a sus gobernantes. Michoacán no es una colonia virreinal para que sus autoridades “hablen” con el presidente Peña Nieto para que les autorice  si ejercen o no. Al gobernador le vasta, como lo marca la Constitución,  con anunciar al Congreso su reincorporación. El Presidente no tiene porqué decidir, al modo del ya caduco gran elector, quién se queda con el gobierno de Michoacán, como si de una subasta se tratara. Pero si algunos lo pretenden así, como explícitamente el autor de la nota lo escribe, entonces quiere decir, como ya también lo ha denunciado Poder Ciudadano de Michoacán, que está en curso un intenso cabildeo con autoridades federales para sacar definitivamente al gobernador elegido y obtener el beneplácito para quien ocupa hoy el interinato. Esta maniobra política puede tener muchos nombres, pero, digamos solamente que es una maniobra extraconstitucional que termina burlando la voluntad popular. Que para desfortuna de la sociedad michoacana no contribuirá en lo absoluto en recuperar la gobernabilidad perdida, ni en contribuirá a mejorar las políticas públicas en las áreas que son críticas para el desarrollo de la entidad. Para finalizar diremos que a la manera en que Ermilo Abreu Gómez hace decir a Jacinto Canek: “Para qué quieren ser libres si no saben ser libres”, hoy cobra actualidad confirmar que los michoacanos sí queremos ser libres porque sí sabemos ser libres. Y esta es la razón de nuestra interlocución, saber ser libres. Poder Ciudadano de Michoacán está convencido de que la vía para hacer ciudadanía está ligada a la determinación de ser demócrata y a la cultura de la legalidad, es el camino para saber ser libres. Mucho agradecemos su atención. Estamos públicamente a sus órdenes.

Atte.  Alfonso Fernández Cano. Alfonso Solórzano Fraga. Alfredo Luna Rodríguez. Antonio Soto Sánchez.  Ariel Paque Martínez. Arturo Tonatiuh Pérez Lemus. Austreberto Viveros Ortega. Cristóbal Arias Solís. Efraín García Becerra. Giulianna Bugarini Torres. J. Jesús B. Galeana. Jaime Cortés Origel Jesús Díaz Acevedo. Julio Santoyo Guerrero. Luis José Solís. Osvaldo Sánchez Barajas. Rafael García Tinajero.