El ex jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, demandó una apertura radical del PRD que encabece la oposición al gobierno de Enrique Peña Nieto y no sea un aplaudidor que se conforme sólo con algunas posiciones.Demandó también que la elección interna de la presidencia del partido sea abierta a la sociedad y no se pretenda cerrar sólo a que sea elegido por 350 consejeros.
Al encabezar el segundo encuentro nacional del Movimiento Progresista, conformado para impulsar su candidatura a la dirigencia del PRD y posteriormente a la candidatura presidencial, Ebrard destacó que la militancia perredista no quiere un partido satélite del gobierno, sino un partido que encabece la oposición al gobierno de Peña Nieto, quiere una oposición inteligente, no un partido aplaudidor de las acciones de gobierno.
El ex jefe de gobierno sostuvo que el PRD debe convertirse en un opositor a las reformas que pretende el gobierno, un partido que igualmente aspire a ganar la Presidencia en 2018. Subrayó que desde un principio demandaron la realización de una consulta, de un referéndum en torno a la reforma energética.
Durante el encuentro, esta agrupación discutió sus propuestas de cara al congreso nacional del gobierno. Entre los puntos sobresale su cuestionamiento al alineamiento perredista al gobierno peñista porque esto implica sometimiento en el Pacto por México.
























