Los últimos días han sido de intenso debate tanto en la Cámara de Diputados como de Senadores, los estires y aflojas, con el tema de la propuesta de reforma Hacendaria, enviada hace semanas por el Ejecutivo son motivo suficiente para el intercambio más apasionado de puntos de vista y contrapuntos por parte de los legisladores de las diversas fracciones parlamentarias. No cabe duda que, la recta final del año, mantendrá la temperatura del debate y en la calles el tono tampoco bajará del todo en la medida que rijosos y desestabilizadores busquen presionar por medio de sus huestes.
Pero si 2013, está siendo, el año de las grandes reformas en materia económica, el 2014 será sin duda el de la reforma política, ese que no se atrevió a sacar adelante ni el ex presidente Vicente Fox, ni el ex presidente Felipe Calderón, cuando cada uno tuvo la máxima responsabilidad de gobierno en sus manos.
Precisamente, en días pasados, tuve la oportunidad de entrevistar vía telefónica a Gustavo Madero Muñoz, presidente del Partido Acción Nacional (PAN), plataforma ideológica de donde emanaron los dos mandatarios mencionados históricamente en la etapa de transición democrática de México.
Madero Muñoz, siempre afable y franco, convertido además en una especie de hombre del momento por la controversia que muchas de sus declaraciones y posturas han provocado respecto de otros correligionarios partidistas, no se corta a la hora de aceptar que políticamente falta mucho por hacer para que madure la democracia en el país.
De allí la idea, de sacar adelante una gran reforma política, “una madre de todas las reformas” que se atreva a meter las manos allá a donde nadie ha llegado: gobiernos y municipios.
Del Pacto por México, en opinión de Madero Muñoz: “Yo estoy satisfecho y muy orgulloso de que las propuestas que hicimos son buenas para el país. Además se están aprobando. Tenemos la reforma en materia de telecomunicaciones; la reforma económica; reforma educativa; reforma laboral; reforma financiera. Son logros avanzados. Nos falta el reto de la reforma energética y hacendaria”.
Durante la charla yo le pregunté que si para ser tan joven el Pacto por México no sentía él que se le estaba acabando el gas a lo que respondió que el pacto sigue sorprendiendo a la alza, sigue manteniendo potencia y vigor en su compromiso.
Yo, como analista, concuerdo cuando él dice que: “No ha sido fácil por los obstáculos, fricciones internas y externas no todo mundo comparte esta estrategia sobre todo porque se afectan muchos interese que históricamente se fueron apropiando de rentas, espacios de poder y privilegios… eso es lo que estamos cambiando. “
Respecto de la serie de reformas que vendrán en el renglón de la política una vez brincadas las reformas hacendaria y energética, el todavía presidente del PAN, confió a esta columnista que aún no está resuelta toda la agenda pero “estamos avanzando en la reforma política electoral lo refiero, si bien hemos avanzado en la democracia federal no en lo local.”
De lo que se trata adelantó el empresario y político chihuahuense es de romper con los cacicazgos, autoritarismo, clientelismo y corrupción exacerbada.
En su juicio, él espera una “Primavera democrática” en los estados y municipios. “Por eso yo dije que Vicente Fox se equivocó al decir que el PRI ya podía regresar a Los Pinos porque México era una democracia. Él parcialmente tiene razón a nivel de una elección federal hemos avanzado, sin embargo, nos faltan las elecciones locales.”
Le pregunté a Muñoz Madero para Conexión Hispanoamérica qué le inspiraba el modelo parlamentario español, a lo que él acotó: “Estamos en un momento para repensar. Yo soy un convencido de que el modelo parlamentario es la expresión más afortunada para la pluralidad, democracia y gobernabilidad.”
Y como él habemos muchos que creemos que lo mejor que le podría pasar al país es el transitar del presidencialismo (unipersonal) al parlamentarismo (plural) y desde luego, no será nada fácil hacerlo dado que, en la historia de México no existe antecedente alguno.
Madero Muñoz lo borda al respecto: “Nos hemos dado cuenta que el principal cuello de botella de México es su sistema político. No tiene una capacidad de generar acuerdos, ni gobiernos que resuelvan de manera correcta y profunda los problemas de México necesitamos un cambio estamos proponiendo la figura de los gobiernos de coalición, para avanzar hacia el semiparlamentarismo.”
Para saber de todo cuánto platicamos y sobre todo de su dimensión humana los invito a acceder a la entrevista en Conexión Hispanoamérica.
PD. *Economista y presidente de Consultores en Economía y Educación Financiera. Contactos en [email protected]
























