Un tiroteo en las inmediaciones del Capitolio, en el ala oeste donde se encuentran las oficinas del Senado, provocó una intensa movilización policial en la zona y obligó la policía del Congreso a ordenar a los congresistas a ponerse a buen resguardo y alejados de las ventanas.

En medio de versiones encontradas, los primeros testimonios hablan de un herido y un intercambio de disparos seguidos de una persecución con automóviles.

Por el momento, la investigación se mantiene en curso con la posible búsqueda de, al menos, un francotirador.

Unidades de intervención rápida hacían acto de presencia en una zona que se ha convertido en un escenario donde pululan ambulancias, patrullas y oficiales del FBI.

Elementos del servicio secreto reforzaban inmediatamente el perímetro de la Casa Blanca, en medio de escenas donde los visitantes y turistas se han visto sorprendidos por el ajetreo de agentes y patrullas armados.

Algunos congresistas que se encontraban en las inmediaciones del Capitolio recibieron la orden inmediata de regresar a sus despachos.