Maltrato de directivos, existencia de “órganos de control internos“, convivencia entre sentenciados y procesados, falta de higiene, deficiencias en alimentación y servicios de salud, han sido las principales causas de “observaciones“ hechas por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) a los siete centros penitenciarios de Michoacán, precisó el ombudsman José María Cázares Solórzano, al numerar 263 quejas recibidas en 2012, relacionadas con anomalías en las cárceles del estado.
En entrevista con Cambio de Michoacán, Cázares Solórzano explicó que de las 263 quejas recibidas en 2012, 134 corresponden a la Subsecretaría de Prevención y de Reinserción Social; aclaró que del 1 de enero al 14 de febrero, periodo todavía del gobierno de Leonel Godoy Rangel, se registraron 36 quejas, mientras que del 15 de febrero al 17 de diciembre pasado, la cifra se elevó a 227.
Por sectores de población reclusa, Cázares Solórzano lamentó que el “gran porcentaje” lo ocupen los jóvenes, con quienes se relaciona el mayor número de quejas presentadas, directamente o a través de un familiar.
Expuso que entre ellos son frecuentes las quejas contra directivos y personal de custodia, a quienes acusan de castigos indebidos, aislamiento y prestación ineficiente de servicio médico.
En el caso de las mujeres, las principales inconformidades han sido referidas al maltrato infringido por directivos y personal médico, acusados de violación al derecho de petición y negativa de atención médica.
Los adultos mayores dirigen sus quejas mayoritariamente contra personal médico, dada la negativa de atención médica y maltrato; mientras que en el caso de los internos pertenecientes a alguna etnia indígena, en ocasiones no hablantes del español, estos se han quejado de no contar con un intérprete que les asesore en el proceso penal; abusos de directivos y del personal de custodia, a quienes acusan de maltrato y de una dotación ineficiente de los servicios públicos al interior de los centros.
Aunado a lo anterior, el ombudsman michoacano reconoció que la CEDH detectó “algunos… pocos” corrigió, “órganos de control internos”, referido a grupos de prisioneros que en alguna forma ejercen el dominio sobre el resto de la población, por lo que entre otros aspectos, las últimas calificaciones para con la Subsecretaría de Prevención y de Reinserción Social en este tema, oscilaron entre el 5.9 y el 7.3, estadística general para todos los centros penitenciarios de la entidad.
“En algunos centros de reinserción social detectamos algunos órganos de control internos, los menos por cierto, porque han ido a la baja; en este sentido, dimos la indicación a la Subsecretaría de Prevención, para que tomara las medidas adecuadas, parece ser que han estado trabajando en este sentido, esperemos que haya buenos resultados”, manifestó.
Cázares Solórzano indicó como su principal preocupación, la no separación de los internos procesados, de aquellos que ya han sido condenados. “Me parece preocupante, creemos que la autoridad debe corregir esto a la brevedad”, pues asumió que esta convivencia resulta poco sana para quienes han cometido delitos menores, con quienes tienen ya una amplia trayectoria delictiva.
Por lo anterior, el presidente de la CEDH explicó que en 2012 el organismo emitió cinco recomendaciones a la Subsecretaría de Prevención y de Reinserción Social, de las cuales tres están en trámite y se han cumplido dos; precisó que se han emitido siete medidas cautelares, dos de ellas contra la misma dependencia, medidas de las que dijo no tener duda de la “buena disposición” de las autoridades para atender a los llamados de atención.
Pese al incremento en el número de quejas contra abusos y violaciones a los derechos humanos en los últimos años, según señaló Cázares Solórzano, a su juicio ello no debería ser causa de “alarma”, sino al desarrollo de la “cultura de la denuncia” y una mayor conciencia tanto de las autoridades como de los ciudadanos, aunque admitió que debido al temor de las víctimas a denunciar, es posible que estemos lejos de conocer “la cifra negra”, es decir, el nivel real de abusos y número de víctimas.
























