El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, alentó al Congreso al debate sobre drogas, y en una presentación en el Senado, precisó que el organismo que encabeza plantea despenalizar el consumo de enervantes, que considere a los adictos como enfermos y sean atendidos por médicos.
Desde luego, subrayó, la OEA nada expone sobre legalización de las drogas, un problema que toca a todos los países de América, en distintos grados, con escenarios de producción, tránsito, corrupción, lavado de dinero, entre otros aspectos.
Insulza comentó a legisladores, en un foro en el Senado el documento “El problema de drogas en las Américas”, en el cual se considera que es necesario enfrentar el consumo de drogas con un enfoque de salud pública.
En ese sentido, Insulza destacó que despenalizar el consumo de drogas debe ser considerado como básico en las estrategias de salud pública.
Un adicto es un enfermo crónico que no debe ser castigado por su adicción, sino tratado adecuadamente”, expone el documento de la OEA.
Señaló el secretario general del organismo que hay países del continente que tienen permitido el consumo, pero en las leyes el usuario pasa la línea del delito, cuando los ordenamientos establecen cantidades que puede portar una persona muy pequeñas.
En el estudio que la OEA difunde para la discusión en los países, se destaca que “si no es posible pasar de la noche a la mañana a un cambio radical en el tratamiento de los adictos, al menos debería comenzarse con métodos transicionales como las cortes de drogas, la reducción sustantiva de penas y la rehabilitación”.
Subrayó Insulza ante los legisladores que a un consumidor crónico de drogas no se le rehabilita en la cárcel, y exhortó a que desde la perspectiva de que este fenómeno puede atacarse como problema de salud pública, se impulse el debate en busca de soluciones.























