Muchas veces escucho a personas decir que no les gusta la política… que ellos son como son y punto. Basado en mi experiencia, esas personas no tienen un gran éxito trabajando dentro de una organización.
Toda organización está conformada por personas. En consecuencia, aprender a manejarte en la política de tu organización es clave para tu éxito.
A continuación te dejo 4 verdades que te ayudarán en ese proceso:
1- Nadie toma decisiones racionales:
Es importante aclarar este punto. Los seres humanos somos individuos emocionales y las decisiones que tomamos son influidas por una gran cantidad de paradigmas que gobiernan nuestro pensamiento y que todos creemos que son reales y racionales… pero son emocionales.
Entender que las personas no toman decisiones racionales nos da una oportunidad de tratar de ver más allá; de preguntarnos ¿Por qué esa persona piensa de X manera? ¿Cuál es su pasado, su paradigma, sus experiencias…?
Ese proceso de búsqueda te lleva a conocer más al ser humano y te convertirá en un experto de las relaciones humanas.
2- Las personas tienen distintos sistemas de recompensas
Probablemente sabes que trabajo en el área de mercadeo. En mi trabajo, mi objetivo principal es asegurar el crecimiento de las ventas, la participación de mercado, las utilidades y el desarrollo de la marca mientras satisfago las necesidades del consumidor.
En mi equipo existen distintas funciones con diferentes sistemas de recompensas. Por ejemplo:
•Finanzas: Margen de ganancia adecuado para la compañía.
•Logística: Simplificación de las líneas de producción.
•Investigación y Desarrollo: Tecnología segura para el consumidor
•Ventas: Margen de ganancia adecuando para el cliente (los supermercados).
Cuando empiezas a trabajar con tu equipo te das cuenta que existen metas particulares de los individuos o la función que colisionan entre sí y que pueden frenar el avance de un proyecto o el crecimiento de la compañía.
Los grandes líderes entienden estas diferencias y siempre buscan, dentro de lo posible, asegurar el cumplimento de las metas particulares de los miembros del equipo (Nunca poniendo en riesgo los objetivos del equipo).
3- En todo equipo existen distintos niveles de poder
Dentro de las organizaciones existen diferentes niveles de poder. Existen industrias donde la función de finanzas es la función de poder. En otros casos es mercadeo o logística, etc.
En equipos dentro de la misma organización existen distintos niveles de poder. Aprender a detectar donde está el poder es un arte que te traerá maravillosos resultados.
Recuerdo que hace un tiempo un miembro de mi equipo había hecho un trabajo fantástico. Debido a esto lo nominé para ganarse un premio en la compañía. La decisión no estaba en mis manos. Todas las nominaciones se revisaban en un equipo de directores y se escogía el ganador.
Pero yo conocía a tres de los encargados de tomar la decisión. Ahí estaba el poder.
Los contacté y me reuní con cada uno personalmente cara a cara, les ratifiqué por qué había nominado a este individuo y el impacto que su trabajo había hecho en la organización.
¿Qué creen que pasó el día de la decisión? La persona que había nominado ganó el premio.
Tenemos que aprender en donde está el poder.
4- Al final, siempre tienes que comprometer
Debido a que las personas toman decisiones emocionales, tienen diferentes sistemas de recompensa y distintos niveles de poder, muchas veces tienes que comprometer y sacrificar una pequeña parte de lo que tú quieres por lograr el objetivo mayor.
A veces creemos que ser un ganador es lograr nuestros objetivos siempre sin importar si vamos destruyendo relaciones en el camino. Todos conocemos personas así… su éxito no dura mucho.
Las personas que tienen éxito duradero y hacen que las cosas sucedan, normalmente comprometen algunos aspectos de su idea o visión a lo largo del camino para poder seguir avanzando.
Ellos entienden que muchas veces es mejor lograr el proyecto o la meta en un 80% que no lograrla.
Tal como comenté al principio del artículo, toda organización está constituida por personas y en consecuencia, no podemos eliminar la política. Más bien, necesitamos comenzar a aceptar que está ahí y desarrollar nuestras habilidades para manejarnos correctamente dentro de ella y elevar nuestro nivel de influencia.
























