El mandatario estatal afirmó que las manifestaciones de docentes en Saltillo eran de apenas 20 personas, mientras que en Nueva Rosita fueron alrededor de 100 maestros. Moreira Valdez hizo un llamado  no suspender las clases, pues refirió que los jóvenes son el objetivo de la educación y sus padres, con los impuestos, pagan esa educación. El gobernador comentó que respetará todo tipo de manifestaciones y que siempre habrá tolerancia; sin embargo, recalcó el llamado a no perder clases y en cambio, informarlos que nadie perderá su plaza.

“No se ha negociado la pérdida de ninguna prestación social. Es una nueva ley que es aplicable a todos, que lo que hace es decirnos si la persona tiene la capacidad o no de enseñar, si no la tiene, hay un acompañamiento, pero no hay esa ruta de que pierdan su  empleo”, sostuvo Moreira Valdez.

 

Asimismo, arguyó que la reforma educativa es un reclamo de la sociedad para que se mejores la educación. Aseguró que los buenos maestros están en clase y no tienen ninguna preocupación.