Por ironía del destino, fueron los mismos compañeros de clase que lo vieron por última vez con vida el pasado martes, fue el mismo grupo de alumnoslos que lo despidieron en el campo santo.

Los integrantes del grupo de tercero “D”, de la secundaria numero 58, acudieron al panteón Jardín los Angeles, en el municipio de Apodaca, para despedir a su amigo y compañero, quien murió cuando se ejercitaba en la clase de educación física.

 

Ya fuera del turno matutino, al cual pertenecen, los alumnos y su maestra, esperaron el cortejo fúnebre, en la entrada del lugar del descanso eterno. Al ver la carroza que traía el cuerpo de su amigo, del compañero que compartieron logros y triunfos durante dos años de secundaria, rodearon el vehículo para acompañarlo hasta el lugar que será su tumba.

El color negro del vehículo, contrastaba con los uniformes guinda de los estudiantes, quienes traían un globo blanco lleno de helio en sus manos.

Jostardan Miroslav Hernández Solís, padecía del corazón, y una presunta negligencia por parte del maestro de la clase de educación física que presuntamene lo obligó a esforzarse, le provocó una convulsión y posterior infarto que terminó con la vida del estudiante de 14 años de edad.