Qué cuando se trata de salvar a la Madre Patria nadie como México para estar más cerca, siempre han quedado patentes los lazos históricos, culturales y de sangre, en cada paso ambos países construyen su propia historia pero siempre, en algún momento convergen.
No se trata únicamente del gesto del general Lázaro Cárdenas y del general Manuel Ávila Camacho, cuando ambos, fueron presidentes de México a favor de la República de España y de miles, de exiliados republicanos.
Sin esa política de puertas abiertas, ni los barcos que mandó México para rescatar a tantos españoles rotos y perseguidos por toda Europa y también aislados en campos de trabajo forzados en África, muchas generaciones de mexicanos no estuviésemos aquí como vivo recuerdo, perenne de lo qué sucede cuando confluye y se mezcla el trapío del mexicano y el carácter del español.
México se comportó con una dignidad como ningún otro país, más hermano que nunca para con el exilio pero más elevado que nadie para negarle al dictador Francisco Franco todo tipo de relación.
No fue sino hasta el año de 1977 que el entonces presidente José López Portillo reanudó relaciones diplomáticas con España y como dice la canción “de allí pal real” porque sus nexos han ido en incremento en todos los ámbitos: culturales, académicos, de negocios, inversiones, comercio exterior y el flujo de dinero ha circulado por casi todos los canales económicos.
Nunca como ahora han estado más unidos México y España. Si México requiere inversiones allí está la presencia ibérica como aconteció después de 1995, todo un decenio de fluir capitales españoles no nada más a tierras aztecas sino también a otras parte de América Latina.
Y ahora, que la cara de la moneda toca la cruz, es entonces turno de México para devolver “el favor” en tiempos en que se requiere rescatar todo tipo de activos.
México es ahora el que invierte en España y lo hace desde todos los ámbitos. Primero, la esfera gubernamental, el ex presidente Felipe Calderón en el último tramo de su gobierno apuro todo tipo de acuerdos sobre todo con el Norte de España, el lado gallego, como si tratara de honrar la memoria del amigo, Juan Camilo Mouriño, muerto en fatal “accidente” y que por obvias razones nunca llegó a presidenciable ni a presidente.
El entonces presidente Calderón se comprometió a ayudar a los astilleros gallegos a través de Pemex. Tuvo que ser el nuevo presidente, Enrique Peña Nieto, quien refrendara, mediante su palabra la consecución de los acuerdos dejados por su antecesor.
A COLACIÓN
También están los acuerdos que tocan el ámbito de lo privado y aquí en los últimos días el capital azteca ha dado la nota en tierras españolas.
1) “El grupo mexicano Ado compró el Grupo Avanza, compañía española dedicada al transporte urbano y en estaciones de autobuses, según informaron las empresas en un comunicado, en el que no desvelan el importe de la operación.
El Grupo Ado tiene su sede en la ciudad de México y cubre más de mil 500 destinos, gracias a una flota de más de 6 mil autobuses.
Por su parte, Avanza se fortalece con esta adquisición, ya que las sinergias de ambos grupos, de filosofías muy similares, garantizan la continuidad, estabilidad y rentabilidad de la firma en España. La operación fue valorada en cerca de 800 millones de euros.
2) Por su parte, Fibra Uno, un fondo institucional mexicano dedicado al alquiler de inmuebles, también ha elegido España para entrar en Europa.
La compañía adquirió 278 oficinas de Banco Sabadell por 300 millones de euros. Los inmuebles forman parte de un paquete de 378 activos inmobiliarios que Moor Park, un fondo de inversión británico, como Doughty Hanson, compró en abril de 2010 a Banco Sabadell a través de una operación de sale & leaseback, es decir, que la entidad vendía las oficinas y cerraba un contrato de alquiler para quedarse como inquilino.
El fondo Fibra tenía a 30 de junio inmuebles con un valor en libros de 51 mil 100 millones de pesos mexicanos (2 mil 945 millones de euros). Su cartera incluye 316 inmuebles, situados principalmente en el sur y centro de México.
2) Cemex y Holcim lograron un acuerdo que permitirá posicionar mejor la presencia de la cementera mexicana en Europa, entre los que se incluyen integrar sus operaciones en España, informó la compañía.
“En concreto, las cementeras fusionarán sus operaciones de cemento, hormigón y áridos en España. Cemex tendrá una posición mayoritaria, de aproximadamente el 75% de las operaciones combinadas en el país, por el 25% de la empresa suiza.”
Estamos hablando de tan sólo tres operaciones privadas que atañen a las relaciones México y España en los últimos dos meses y lo que falta todavía porque el mercado inmobiliario español no tarda en desplomarse.
* Economista. Presidente de Consultores en Economía y Educación Financiera.
























